Día de nervios de candidatos presidenciales y resoluciones contradictorias

Editorial
Typography

ERP. Julio Guzmán Cáceres saltó de contento y no supo dominar sus emociones. Se alegró tanto con la resolución de primera instancia del Jurado Electoral Especial de Lima Centro 1 y cree que el Jurado Nacional de Elecciones podría tener el mismo criterio en caso que su resolución que admite a trámite su plancha presidencial sea tachada por cualquier ciudadano.

Lo cierto que la resolución que favorece a Julio Guzmán, es contradictoria a lo resuelto por el Jurado Nacional de Elecciones y convierte en impredecible lo que podría suceder en caso que tenga que pronunciarse una vez más. Es decir, el pronunciamiento esperado, debe contemplar si Todos por el Perú está obligado a cumplir su Estatuto o si más importante es garantizar su participación política al margen de formas y reglamentos.

Regularmente el Jurado Nacional de Elecciones aplica lo que dice la Constitución y la Ley Electoral, por lo tanto, Julio Guzmán no las tiene consigo y la amenaza de sacarlo de carrera sigue siendo una posibilidad. Lo que quiere decir, que su alegría podría ser un momento cuzqueño que lo llevaría a otros momentos de tensiones en caso que impugnen su candidatura. 

Sin embargo, si Guzmán se encuentra exultado; lo contrario sucedió con Pedro Pablo Kuczynski quien considerándose erudito y alejándose de toda forma, calificó a un periodista de ignorante cuando le preguntaban sobre el tema de los contratos de gas. La crispación del ex candidato de economía es entendible, considerando que la salida de Julio Guzmán podría favorecerle en votos y es lo que lo tiene fuera de control.

Otro candidato que se encuentra sin dominio de sus emociones, es Alan García Pérez. Primero creyéndose aún presidente de la República le pidió a una periodista que se rectifique sobre verdades dichas; luego pidió una entrevista sin periodistas incómodos y recientemente gritando a un periodista de Canal N, para achacar la culpa que lo quieren bajar de la contienda a base de encuestas.

Evidentemente, García Pérez no entiende que su momento ha pasado y que su mensaje no es el adecuado por un electorado más juvenil y otro que lo conoce en su egolatría.

Lograr que Guzmán salga de la contienda, es tener la esperanza que esos votos favorezcan a los que muestran crispación; sin embargo, se olvidan que el voto de este personaje es por la búsqueda de lo nuevo y con la ilusión que el Perú cambiará, aunque sabemos que con sus propuestas este país seguirá siendo el mismo.

A pesar de ello, existen dos candidatos que van logrando crecer, no a base de la descalificación del otro, sino en base a sus propuestas y liderazgos personales. Se trata de Alfredo Barnechea de Acción Popular y de Verónika Mendoza del Frente Amplio. Con estilos diferentes, pero firmes en sus planteamientos, estos dos candidatos están llamando la atención y que no llame la atención de su crecimiento.

Las encuestas son solo indicios, y lo que prima es la estrategia. Estos estudios dicen a los que postulan donde son más conocidos territorialmente y donde no; de igual manera expresan en que sectores tienen más arraigo y donde requieren hacer más trabajo; su lectura, más allá de las críticas a sus contenidos, son de valioso apoyo para quienes compiten por la Presidencia de la República.

Esta campaña, sin duda es la más corta de las que ha vivido el país, sus características son particulares y lo anecdótico y contradictorio ponen en tela de juicio los valores que están obligados a respetar los candidatos, y sobre todo el rol que tienen instituciones como los jurados electorales especiales y el Jurado Nacional de Elecciones.

El circo montado con Julio Guzmán, candidato en una agrupación que le ha permitido presentar su postulación, sus resoluciones y contenidos que alegran a unos y preocupan a otros, se ha convertido en principal y no debe ser así; antes que el circo mediático y el interés de parte, se encuentra la necesidad de un electorado que requiere información para decidir libremente.