Democracia peruana a "medias" y JNE con alta desaprobación de la población

Editorial
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ERP. El Secretario General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Luis Almagro ha calificado a la democracia peruana como semidemocrática lo que viene sucediendo entre lo que resuelve el Jurado Nacional de Elecciones, favorable para unos y perjudicial para otros, implicando una violación al derecho político de elegir y ser elegido, conforme a la esencia misma de su funcionamiento.

El alto funcionario de la OEA, recibió a Julio Guzmán Cáceres de quien escuchó su cuestionamiento a los hechos que lo dejaron fuera de carrera. Evidentemente, Guzmán tiene todo el derecho y la razón para sentirse sorprendido y para comentar adversamente contra el Jurado Nacional de Elecciones.

Frente a casos similares, el Jurado Nacional de Elecciones desestimó y los dejó seguir en carrera, en tanto que a Julio Guzmán le negó ese derecho. En el caso de Julio Guzmán Cáceres, por no haber cumplido con las formalidades internas para elegir a sus candidatos, sin tener en consideración que todos los partidos que existen en el país, son un cascarón y sin mayor rigor para resolver sus asuntos internos.

Los partidos políticos en Perú, son organizaciones que se sustentan en adherentes y en unos pocos militantes. Los que existían y que funcionaban de una manera diferente, poco a poco se han convertido en grupos liderados por un caudillo o quizá dos que van decidiendo de acuerdo a conveniencia los asuntos que se les presentan.

Solo dos organizaciones han marcado una diferencia en estas elecciones para elegir sus candidatos y se trata del Frente Amplio que eligió a Verónika Mendoza Frisch como candidata presidencial y Acción Popular que igualmente acabó con la nominación de candidato de Alfredo Barnechea.

En los demás partidos prevaleció la cúpula, los cónclaves, y los arreglos internos para imponer al caudillo de su preferencia como candidato y de manera discrecional quienes serían los candidatos al Congreso de la República y Parlamento Andino. En esta modalidad, lo que dice el Estatuto del partido es el que señala el procedimiento y la evaluación del Jurado Nacional de Elecciones es solo pronunciarse por el cumplimiento de esas normas internas.

“En Perú es indispensable la igualdad para todos ante la ley”, ha expresado con toda claridad el secretario general de la OEA y en realidad, evaluando de una manera externa y sin los apasionamiento internos, el caso de Julio Guzmán Cáceres y de César Acuña Peralta lleva a una conclusión indubitable que esta democracia peruana está funcionando a medias.

Aunque su reclamo se extiende a pedir que restablezcan los derechos de participación política, incluidos los candidatos excluidos por el JNE, y de esta manera evitar lo que para él serían elecciones semidemocráticas. Lo cierto que el ente electoral es improbable que a pocos días de las elecciones se pronuncie o de una respuesta favorable a este pedido.

Aunque el Jurado Nacional de Elecciones se ha esmerado en descartar todo favoritismo y han acentuado que aplican la Constitución y las Leyes; sin embargo, para otros peruanos la decisión y rigor que se tuvo en el caso de César Acuña Peralta no se ha visto en un hecho similar de Keiko Fujimori.

Es necesario indicar, que si bien es cierto Keiko Fujimori nunca ha ejercido la presidencia, lo que tiene de respaldo y apoyo es el resultado de lo que hizo su padre; incluso, parte de los jueces ingresaron en la época de Alberto Fujimori como magistrados.

“Almagro se ha caracterizado por tener un rol bastante activo frente a los procesos electorales. El emitir una opinión es parte de su temperamento y estilo que quiere imprimir en la OEA”, declara Percy Medina jefe de Idea Internacional en el Perú.

Lo que viene sucediendo actualmente, constituye un retroceso en el fortalecimiento de la democracia peruana. En el año 2000, el gobierno de esa época realizó todos los arreglos institucionales para llevar por tercera vez a Alberto Fujimori a la presidencia. El Tribunal Constitucional emitió una resolución declarando inaplicable la postulación, contra todo ello se impulsó las elecciones, lo que generó la crisis y fuga del presidente ganador.

En una percepción parecida no encontramos. Dudas respecto a la imparcialidad del Jurado Nacional de Elecciones y derechos constitucionales violentados en contra de Julio Guzmán y César Acuña, y otros que fueron sacados del proceso electoral.

Por lo pronto y considerando la encuesta de GFK publicada este 02 de abril, la mayor parte de la población desaprueba al Jurado Nacional de Elecciones lo que constituye un peligro para la democracia peruana.