Keiko Fujimori y los demás aspirantes a la Presidencia de la República para el 2016

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*ERP. Las elecciones presidenciales en Perú se realizan cada 5 años y es la oportunidad para elegir nuevo Presidente, dos vicepresidentes y 130 congresistas de la República. Por el momento, se vienen llevando adelante los preparativos para las elecciones generales del 2016 y las estrategias se muestran entre las diversas opciones que se mencionan. En la partida, Keiko Fujimori va adelante.

El electorado peruano, acostumbrado a decidir en el último mes de las elecciones, mantiene una actitud expectante respecto a los candidatos y estos a su vez, tienen el sueño de convertirse en los outsider que la realidad peruana está acostumbrada a encumbrar en momentos de alta crispación. Desde Belmont y Fujimori, nada es previsible y esta elección no es la diferencia.

Son 21 partidos políticos debidamente inscritos y por lo tanto, habilitados para participar en las elecciones generales; otros 12 esperan lograr su inscripción; sin embargo, sus posibilidades se recortan debido a los plazos establecidos en la Ley de Partidos Políticos. Los debidamente inscritos pueden realizar alianzas entre sí, en tanto que otros apuestan por alianzas de facto con organizaciones sociales de regiones y provincias.

Son 16 entre candidatos y precandidatos identificados por el momento. Unos con más presencia mediática que otros, y otros con más intención de voto. En esta dinámica tenemos la primera alianza electoral; Humberto Lay declinó su intención de postular a la Presidencia para irse con César Acuña Peralta. Pueden darse otras uniones de esta naturaleza y se verá en las próximas semanas cuando poco a poco se vayan develando las intenciones de generar consensos.

Un común de la democracia peruana es la proliferación de candidatos. Si consideramos desde el 2001, vemos que en estas elecciones se tuvo 8 candidatos, el ganador fue Alejandro Toledo y tras él quedaron relegados Lourdes Flores y Alan García Pérez con porcentaje ligeramente dispar. Fue una elección marcada por la crisis política que derivó tras la renuncia desde el extranjero de Alberto Fujimori y elección que convocada por el extinto Valentín Paniagua.

El periodo del 2006, es quizá la elección con mayor proliferación de candidatos. 24 ciudadanos peruanos quisieron la Presidencia de la República; en este caso el segundo de la elección anterior resultó ganador, es decir Alan García Pérez quien compartió el segundo lugar en el 2001 con Lourdes Flores Nano. En tanto, la disputa en segunda vuelta del 2006 se hizo con Ollanta Humala, quien enarboló la bandera del cambio y del izquierdismo. Se podría decir que el temor generado por Humala le favoreció mucho a un Alan gastado por lo pésimo de su gobierno del 85 al 90.

La elección precedente, es decir del 2011, tuvo 11 candidatos a la Presidencia y siguiendo la dinámica de las elecciones anteriores permitió el ascenso del aspirante que se quedó en segundo lugar en el 2006. Ollanta Humala, relegó a Keiko Fujimori, hija del ex presidente Alberto Fujimori. La decisión final, fue convenida entre diversas fuerzas antagónicas al fujimorismo y abriéndole las puertas a un redomado Ollanta Humala, quien reemplazó su verbo altisonante y su discurso izquierdista por la “hoja de ruta”.

Estamos próximos al 2016, año de renovación de la Presidencia de la República, dos vicepresidencias y 130 congresistas. Si seguimos la lógica de las últimas elecciones, es la oportunidad de quien quedó en el segundo lugar en la elección precedente. Keiko Fujimori, con más experiencia que en elección anterior y consciente que toda asociación con su padre le resta opción, ya exhibe algunas estrategias para alejar todo vestigio fujimorista que la perjudica y expande su base política para sumar independientes en su campaña. Para los analistas, es el único camino para sumar; mantener la fidelidad con todo lo que significa su padre, sería antelar un fracaso. 

Las encuestas la muestran con un sólido 36% de intención de voto al mes de octubre; esa tendencia la podría mantener y ubicarse en el primer lugar; sin embargo no es suficiente, hasta el momento no se avizora que pueda lograr más del 50% de los votos válidamente emitidos, para obtener la Presidencia en primera vuelta. La proliferación de candidatos contribuye a la dispersión del voto y obliga a definir en segunda vuelta electoral quien será el reemplazante de Ollanta Humala.

Son 14 aspirantes en total a la fecha. Keiko Fujimori Fujimori, deberá hilar fino para alejarse de la herencia política de su padre y abrir nuevos espacios para sumar su sólido 36%. Tiene capacidad, su formación le ha permitido una visión amplia de los problemas del país y su condición de ex primera dama son sus mejores atributos. Es vulnerable a la crítica y tiene una alta resistencia al voto; sin embargo, esa resistencia la tuvieron Alan García, Ollanta y la superaron en el momento decisivo. Lo cierto es que Keiko solo tiene el camino de la persuación para alzarse con el triunfo. 

Pedro Pablo Kuczynski de Peruanos por el Cambio, le sigue por el momento en la intención de voto. Es su edad quizá su peor enemigo y las principales críticas así lo indican. Tiene amplia experiencia en el aparato público y es un buen referente para realizar un buen gobierno; sin embargo, ser relegado podría contribuir al triunfo de Keiko Fujimori, cuyos votos se irían hacia ese sector.

Alan García Pérez, quiere pasar a la historia no solo como el gobernante que quebró al país; sino que gobernó tres veces. En su lanzamiento oficial, hizo uso de su verbo y de su capacidad de generar mensajes, para ponerse una vez más en palestra. Estimamos, que quiere asirse de la resistencia al fujimorismo y abrirse espacio de consenso en una segunda vuelta electoral. De la historia electoral se sabe que García si podría ser un perdedor y Alejandro Toledo fue el artífice de ello.

Si la resistencia es amplia para Keiko, la de García es similar. La imaginaria popular lo considera como el presidente más corrupto que ha tenido el Perú; más su locuacidad, su oratoria, y su capacidad de estructurar mensajes, son sus mejores aliados, adicionalmente de contar con una organización sólida en todo el país.

Verónika Mendoza, es la propuesta del grupo de izquierdistas que se aliaron a Ollanta Humala Tasso. Han constituido el Frente Amplio, el mismo que agrupa a organizaciones y personajes de la izquierda peruana; la misma que con Alfonso Barrantes logró su máximo crecimiento e igual como sucedió con el ex alcalde de Lima, tuvo el primer retiro de un ambicioso de la política como es Yehude Simon Munaro. Verónica Mendoza une a su belleza femenina, mucha inteligencia y es un prospecto interesante para los electores peruanos.

Alejandro Toledo de Perú Posible, postulará por cuarta vez. Lo único que se escucha de él es sobre el caso de ECOTEVA y que lo compromete legalmente. Sus posibilidades son remotas y su convicción es de ganador. No tiene bases a nivel nacional y el entusiasmo de sus ex correligionarios se encuentra prácticamente deteriorado.

César Acuña Peralta, del partido Alianza para el Progreso, pretende constituirse en la sorpresa de este proceso eleccionario. La presencia política de esta organización está marcada por éxitos regionales y locales y debido a la incorporación de personalidades de la política nacional y regional. Su aspirante es un personaje parco, sin aparente ideología y propuestas, sin embargo, es un personaje práctico y resuelto que por el momento le ha sido favorable. Con él irá el evangélico Humberto Lay de Restauración Nacional que le aportará la fuerza de estos grupos.

José Luna Vargas, es congresista de Solidaridad Nacional y cree tener la capacidad suficiente para lograr convencer al electorado peruano. En Lima, se han colocado murales con su nombre y con el sello de Presidente. Realiza la misma estrategia de César Acuña Peralta, es decir hacer una asociación entre la Universidad del cual es promotor y la política. Demostrando poca ingeniosidad, se llama benefactor de una convocatoria de talentos que realiza la Universidad Telesup. 

Julio Guzmán es un economista peruano, que con presencia mediática, ideas y un gran entusiasmo, quiere llegar a liderar la votación de los electores peruanos. Su organización Todos por el Perú, no tiene mayor experiencia en elección anterior y aspira ingresar por primera vez en el grupo que enfrentará el veredicto popular en el mes de abril del 2016. Será su capacidad de crear consensos con otros grupos, lo que le abonará más o menor respaldo.

Rómulo Mucho, es un ingeniero peruano que tuvo su primera experiencia como viceministro de Alejandro Toledo. Tiene como mensaje el ser ingeniero y provinciano exitoso. En lo profesional muestra logros académicos y como empresario minero aboga por la formalización de la minería. Actualmente desde Trujillo hasta Chiclayo se pueden observar muros con su nombre.

Hernando Guerra García, o Nano Guerra como se le conoce ha sido captado por Yehude Simon Munaro para ser candidato presidencial del Partido Humanista. Ha mostrado desde hace años, interés por ser presidente y lo ratifica. Después de un programa exitoso en la televisión, no tiene mayor arraigo en la política peruana.

Oscar Valdez, se insinúa como candidato presidencial y aunque no tiene aún organización política se ha convertido en un opinante de temas nacionales y en crítico de la gestión de su ex alumno Ollanta Humala. Milton Von Hesse ha dejado el Ministerio de Vivienda para coadyuvar con la campaña del Partido Nacionalista. Sus posibilidades son elementales y es considerado un técnico frío y que comunica poco a las masas; adicionalmente, la organización que lo patrocina se enuentra totalmente devaluada y es improbable que tenga un espacio mayor al 5%. 

Antero Flores Araoz, con su organización Orden ha llenado de murales en la región de Tumbes. Luego de ser un contumaz opositor del APRA terminó como ministro de Alan García Pérez y cree que se encuentra en condiciones de ir más allá de lo logrado, siendo presidente de la República. Miguel Hilario, sería el primer candidato shipibo que participa en una elección presidencial, por el partido Progresando Perú. En un Perú muy diverso y occidentalizado, la propuesta tendría únicamente el gran valor de exhibir en el plano nacional la riqueza de nuestras diferencias. 

Sergio Tejada o Andrés Alcántara, participan en el grupo Democracia Directa que tiene como fuente a los Fonavistas. Conjuntamente con Gonzalo García Núñez, buscan tener una propuesta de consenso y podría ser la plancha presidencial con Sergio Tejada en el liderazgo presidencial. Tejada se hizo conocido como parlamentario y como investigador de las acusaciones de corrupción del gobierno de Alan García Pérez.

Renzo Reggiardo, ha sido el último en lanzarse a la contienda. Su organización se llama Perú Patria Segura, la misma que anteriormente se denominó Cambio 90 y que fue la organización matriz de Alberto Fujimori Fujimori. Tras el decantamiento con los grupos de Keiko Fujimori, mantuvo distancia y su apoyo político fue concedido a Solidaridad Nacional. Renzo Reggiardo, se ha convertido en un férreo defensor de la Seguridad Ciudadana y entre sus planteamientos estará abonar en acabar con los problemas de inseguridad. 

Tras los mencionados, existen nombres que se mantienen y uno de ellos es Lourdes Flores Nano, quien se hizo conocida en la oposición al gobierno de Alan García Pérez cuando pretendió estatizar la banca. De la opositora contumaz del APRA y sobre todo de García Pérez, no queda nada y al contrario se dice que el Partido Popular Cristiano, se encuentra predispuesto a realizar una alianza con el APRA.

Este análisis es una aproximación a lo que vendrá. Por el momento los únicos candidatos oficiales son Alan García Pérez y Verónika Mendoza. Los demás aún son precandidatos y esa valoración es insignificante considerando que las decisiones no se encuentran en en el voto de las masas, sino en la decisión de una cúpula partidaria que impone las candidaturas presidenciales.

La elección nos dirá si el segundo lugar de la elección anterior se catapultaría como ganador. Tiene las condiciones para lograrlo, depende de su estrategia. Keiko tiene la posibilidad de ganar, si solo si, es capaz de diferenciar la herencia negativa de su padre y las dudas sobre sus creencias democráticas. Ha dado algunos pasos, veremos como enfrenta el proceso electoral.