La protesta de Heidy Juárez y sus dudas sobre voto electoral congresal de Piura

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ERP. Heidy Juárez Calle, es una abogada paiteña, hija de don Justo Juárez, ex candidato a la alcaldía de Paita, por dos veces consecutivas. Fue considerada como postulante de la juventud en la lista de Alianza para el Progreso y tras el resultado preliminar oficial, además de un par de actas aparentemente trucadas, le ha dado argumentos para dudar de la mayor votación que tendría Marisol Espinoza Cruz.

Denunció una presunta manipulación de actas en Piura, y ahora ha llevado el caso al contexto nacional. En su periplo limeño se ha presentado con Juliana Oxenford, Buenos Días Perú, Radio Exitosa, Radio San Borja, donde entre otros aspectos, indica que realiza trabajo político desde hace 6 años y que además ella no va de un partido a otro y menos que no abandona a su agrupación en momentos difíciles.

Las expresiones tienen como finalidad señalar la actitud de Marisol Espinoza Cruz, quien renunció al Partido Nacionalista para irse a las filas de Alianza para el Progreso.

Antelándose al resultado final y que posiblemente le dé una mayoría a Marisol Espinoza Cruz, convirtiéndola por tercera vez en Congresista de la República, creemos que no existen razones ni motivos para dudar del resultado electoral. Marisol Espinoza Cruz, al margen de su decisión de irse del Partido Nacionalista, es mucho más conocida que su ocasional competidora; en su condición de número 1 de la lista recibe un voto inercial y durante los últimos años ha logrado construir seguidores y adeptos que la respaldan y la apoyan.

Ello no quiere decir que Espinoza Cruz goce de un liderazgo indiscutible. Tiene el desgaste propio de las personas que se dedican a la política y que en el ejercicio del poder, van avanzando sin mirar atrás; además, tiene limitadas capacidades para articular frases cuando realiza su locución y durante sus exposiciones no es alguien que maneja conceptos y convence con sus argumentos; es decir, no tiene el atributo que le podría dar la retórica.

Contra todas sus limitaciones, tal como fue creación de Nadine Heredia, al descubrirla a la política; la oposición de sus ex amigos (Ollanta-Nadine) la ha catapultado a un nivel mediático, sobre todo cuando se le negó la posibilidad de la presidencia del Congreso de la República. Esa circunstancialidad la hizo víctima y por lo tanto, recibió la solidaridad de los opositores al gobierno de Ollanta Humala y al mismo tiempo puso fin a sus posibilidades políticas en el Partido que militó hasta antes de su renuncia. 

Su salida del Partido Nacionalista fue tardía e inoportuna. Se negó primero a ser una crítica del gobierno y dijo se mantendría hasta el final como vicepresidenta. Sin embargo, su retirada en el plazo límite para poder postular le trajo algunos cuestionamientos que la deslegitimaron socialmente y que se agravó mucho más cuando decidió irse con César Acuña Peralta, un político duramente cuestionado en el proceso electoral.

En esas condiciones llegó a Alianza para el Progreso. Gozó del aprecio y del apoyo partidario y era la acompañante obligada en los viajes de César Acuña Peralta, pese a ser candidata al congreso de la República por el departamento de Piura. En términos objetivos, su campaña se supeditó solamente a propaganda en medios de comunicación y unas cuantas visitas a varias provincias de Piura.

En una contienda distorsionante por el voto preferencial, llamó la atención que la vicepresidente mantenga una confianza inusitada en las elecciones y la convicción que saldría elegida por tercera vez. En una primera instancia y con información extraoficial no se le mencionó como depositaria del voto popular; más, poco a poco conforme se fue conociendo el voto congresal de Piura, se evidenció primero que APP tenía los votos suficientes para lograr una curul y segundo que la disputa por el congresista electo estaba entre Marisol Espinoza y Heidy Juárez Calle.

Aún resta un porcentaje para ser computado, y nada hará cambiar los resultados oficiales. Real y legalmente, Marisol Espinoza Cruz ha ganado y no existe elementos o pruebas que lleven a deducir que el voto de los piuranos que votaron por APP se ha torcido o se ha modificado, o se trucado.

Más aún la ONPE, viene publicando todas las actas del proceso electoral, donde se puede observar los votos que obtuvieron cada uno de los partidos y todo el voto preferencial de los candidatos al Congreso de la República. Esto permite, si alguien se encuentra dudoso o dudosa pueda realizar su propio cómputo y cotejar con las actas propias de sus personeros el resultado real. Esta es la ventaja de la tecnología. 

En una comprobación rápida por ejemplo, se puede tomar cualquiera acta de una provincia diferente de Paita y el resultado es favorable para Marisol Espinoza en su comparativa con su colega de partido Heidy Juárez. Es decir, existe un voto homogéneo a favor de la vicepresidente en todas las provincias, excepto en la provincia de Paita, donde realmente Heidy tiene una votación preferencial amplia.

Pero Paita solo significa el 6,48% de la población electoral, es decir insuficiente para convertir en ganador a un candidato, para lograrlo requiere un voto sostenido en las otras provincias de mayor densidad electoral. Se observa en la revisión rápida realizada por este medio que los votos preferenciales logrados por APP favorecen a Marisol Espinoza, y aunque no son apabullantes son superiores a la candidata que reclama “justicia con el resultado electoral”.

Se entiende el desasosiego y la inconformidad con el resultado obtenido por Heidy Juárez; el perder no siempre crea un buen ánimo en un candidato. Estos descontentos, se alientan por gente interesada y que no mira con criterios técnicos un resultado oficial y no entiende, que cuando se inicia un cómputo oficial, se va realizando acorde a la disponibilidad de actas y no es una muestra estadística con tendencias inequívocas.

Es decir, si el cómputo se inicia con las actas de Paita es posible que el candidato de ese territorio tenga más votos preferenciales, los mismos que se van modificando conforme se van incorporando las actas de otras provincias y eso es lo que ha sucedido en el caso de Heidy Juárez. Como hemos expresado, Paita solo significa en el contexto departamental solo el 6,48% de la población electoral. 

Evidentemente, consideramos que el barullo realizado post elecciones es injusto, apresurado y lleno de crispaciones que enturbian la justa democrática. Marisol Espinoza, al margen de conveniencias individuales camina a ser la ganadora legal de las elecciones, porque la mayoría de los que votaron por Alianza para el Progreso así lo quisieron. Son las normas del juego y el resultado debe respetarse.

El dato: 

La provincia de Piura es la de más densidad electoral y representa el 40,86% de la población electoral; Ayabaca el 7,00%; Huancabamba el 6,43%; Morropón el 9,85%; Paita el 6,48%; Sullana, el 17,77%; Talara, el 7,87%, en tanto que Sechura es la más pequeñas en electorado con el 3,72%.