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Mié, May

Monseñor José Antonio Eguren Anselmi es cuestionado por participación en Trujillo

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ERP. El arzobispo de Piura y Tumbes, monseñor José Antonio Eguren Anselmi, reemplazó en el cargo a Oscar Cantuarias Pastor y desde el primer momento, ha demostrado tener un actuar correcto y no se conoce acusaciones en su contra, salvo algunos señalamientos por ser parte del Sodalicio de Vida Cristiana y un asunto de tierras en el distrito de Castilla de la provincia de Piura.

Él le dio la bienvenida al Papa Francisco en el encuentro de sacerdotes y religiosos que se realizó en Trujillo, y se sentó al lado izquierdo. Su participación fue mínima en relación a todo el protocolo y respecto a los casos de pedofilia que involucra a Luis Figari, los cuestionamientos no se conocen o no se han transparentado. Al menos, respecto al proceso judicial que se sigue en contra del fundador.

Pese a ser el representante de la Iglesia Católico de Piura y Tumbes, no fue óbice para el cuestionamiento de algunos observadores, quienes de inmediato comentaron su presencia en el estrado principal en la ceremonia de sacerdotes y religiosos.

La primera en reaccionar fue la periodista Pao Ugaz, quien señaló las acusaciones en contra de los Sodalicios en Piura.

Papa Francisco realiza ceremonia en Trujillo junto al Arzobispo José Eguren de la cúpula del Sodalicio quien está acusado de tráfico de tierras en Piura y encubrimiento a los abusos sexuales y físicos en la organización católica, indica la periodista que incluso recordó una entrevista realizada a Luis Figari, fundador de los Sodalites.

Pedro Salinas uno de los críticos más radicales del Sodalicio y quien estima que existe un actitud permisiva para ellos y sobre todo para Luis Figari, fue tan expresivo como Pao Ugaz. 

"Justo detrás del Papa Fracisco está el sodálite Jose Antonio Eguren, quien fuera acusado de integrar una mafia de tráfico de terrenos y amedrentamiento (caso La Gran Cruz del Norte), además de encubrir abusos de Figari y compañía" indicó el periodista de Altavoz Matheus Calderón.

“Por una situación similar se armó un quilombo en Chile y acá no pasa nada. Increíble”, replicó en esta línea Pedro Salinas, autor del libro. Justo frente a lo conocido, lo calificó como el Juan Barros peruano.

Rosa Maria Palacios, fue propositva respecto a lo realizado por Pedro Salinas y Pao Ugaz. Para ella, los cuestionamientos han permitido un servicio extraordinario a las víctimas y a la iglesia. "Les ha costado mucho en lo personal, pero su labor merece todo el reconocimiento" indica la periodista y abogada.