Equinoccio de primavera en el código postal 20100

Nelson Peñaherrera
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Por: Nelson Peñaherrera Castillo. El domingo pasado se llevó a cabo el debate con candidatos y candidatas a la alcaldía provincial de Sullana, organizado por el Centro Federado de Periodistas y la Parroquia Santísima Trinidad, al que asistieron diez de los y las trece aspirantes, y en el que un servidor junto a otras cinco personas de esta comunidad o relacionadas con esta comunidad se nos invitó como panelistas, con la finalidad de escuchar y cuestionar las propuestas de gobierno.

Y creo que ése es uno de los puntos a favor de la iniciativa, al margen de si nos gustó o no el formato o si las reglas no eran muy eficientes para tener un mejor flujo de información: que por fin escuchamos propuestas, luego de vivir semanas bajo la tortura del "cover jingleado" que sonaba bien pero no decía nada en absoluto, o de las cuñas de audio o los post en redes sociales que, si se contabilizaran, han sido una pérdida de dinero (los beneficiados fueron los editores multiplataforma y los medios que los pasaron) porque, esencialmente, no se les sacó el jugo.

Sin embargo, tampoco al debate se le sacó tanto provecho que digamos, así que quienes esperábamos una suerte de epifanía electoral más allá de la retórica y la oratoria, hemos quedado tan desconcertados como al inicio de la campaña.

Me hice el ejercicio de tomarme unos días, dejar que decanten mis impresiones sobre la velada para poder escribir algo, y precisamente no dar un juicio con cabeza caliente. Así que vamos viendo algunos "insights" (como ahora los llaman los comunicadores "millenials") que saltaron a la vista ese domingo:

1. Posicionamiento deficiente

Imaginemos que vas sin plata a una calle donde hay trece puestos y estás buscando algo que te haga falta. Llegas y resulta que de los diez que sí abrieron, todos te ofrecen lo mismo, variaciones más, variaciones menos, tanto en producto, precio y promoción (la plaza es, lógicamente, la calle). Y resulta que dos semanas después ya tienes la plata y tienes que regresar a la misma calle para hacer tu compra. ¿A cuál elegirás si adquirir el producto no ha sido la única prioridad de tu vida?

¡Claro! Si nadie se ha destacado, te dará exactamente lo mismo elegir uno u otro.

Éso mismo le pasa a la oferta electoral sullanera: no existen ventajas competitivas convincentes (valga la redundancia).

candidatos sullanaCandidatos en fórum panel "Sullana decide"

Si el problema ya son trece candidaturas, y la teoría del posicionamiento sostiene que solo recordamos bien o relativamente bien a las tres que consideremos mejores, y resulta que todas van en la misma línea (mejorar la administración del mercado, reordenar tránsito, hacer pistas, exigir el licenciamiento de la Universidad Nacional de Frontera, dar chamba a los jóvenes), y no estás fanatizado o fanatizada por las campañas y eres la mayoría del electorado, ¿qué diferencia hace ponerle la cruz o el aspa a fulano, fulana, o etcétera?

Peor aún: si en la cédula no hay foto de quien postula, y resulta que las campañas han enfatizado a quien postula más que al movimiento, ¿no se te va a hacer un sancochado la cabeza cuando te toque votar? Recién esta semana, las campañas se han dado cuenta del error y están corrigiéndolo como pueden.

Yo preveo que habrá una fuerte proporción de votos nulos o en blanco, lo que no significa que lo esté sugiriendo -me convencí que la antipolítica le hace el juego a la corrupción-, y que quien gane en la provincial y las distritales lo harán por debajo del 20% (siendo bien buena gente) lo que no te garantiza legitimidad de gobierno. Recuerda: son trece en competencia.

Éso también son malas noticias para la regional: de que iremos a segunda vuelta, más que fijo; pero, consolémonos: si el Congreso sigue trabajando a paso acelerado, fácil que nos tocará referéndum en diciembre.

Analistas más respetados han dicho a nivel nacional que ganar como sea y no por márgenes aceptables son el caldo de cultivo ideal para que todo el mundo te quiera revocar al primer año de gobierno, y, en el caso de Sullana, el hecho de que tengamos trece postulantes diciendo casi lo mismo nos sugiere apetito por el poder, ¿pero servicio ciudadano y el afán de marcar una diferencia? Surgen más dudas que convicciones.

Alguien que se sopló las dos horas y media de debate me sugirió que si las ofertas se parecen, mejor que entren como regidores los candidatos a alcaldes o alcaldesas que pierdan. Total, si apuntan a lo mismo, ¿qué sentido tiene que anden más dispersos que matorral en despoblado? Obvio, Es una broma. Digo, no vaya a ser que algún candidato se la tome a pecho.

2. Desconocimiento sobre competencias municipales

Quedó demostrado gracias a la participación de los y la panelistas que en todas las ofertas electorales para Sullana hay cosas que no le corresponden ejecutar a la municipalidad. Ejemplo reiterado: el Hospital de Sullana.

Que el futuro alcalde (a este paso) lo solicite, lo gestione, lo demande o lo ruegue por favorcito, por favorcito, por favorcito, sí lo puede hacer y tendría que hacerlo asertivamente. Lo que nunca hará es ejecutarlo porque ese hospital depende del Ministerio de Salud, y en último caso de la Dirección Regional de Salud, y en un caso imposible, de la Luciano Castillo Colonna. Ninguna de esas instancias dependen ni le deben cuentas a la Municipalidad Provincial de Sullana, no porque no les dé la gana, sino porque ése es el organigrama del Estado Peruano.

Otra rocaza que escuché es cuando un candidato dijo que exigiría que ciertas postas médicas atiendan las 24 horas del día, lo que fue el chiste de la semana para ciertos profesionales de salud pública. El alcalde puede exigir lo que le dé la gana y hasta hacer huelga en la puerta de la DISA, pero la categorización de los establecimientos de salud corresponde a una instancia que no es competencia municipal y que tiene que ver con la famosa encuesta ENDES: de acuerdo a la cantidad de población atendida, se le asigna un nivel, y por lo mismo ciertos niveles de atención a los usuarios y personal... a no ser que descubramos a ese personal no cumpliendo con sus horarios de trabajo; y, a menos que la municipalidad les pague el sueldo, no puede hacer más que presentar la queja a la esquina de Tumbes y Santa Rosa.

O se pecó de populista o se pecó de desconocimiento. Podrían haber preguntado en la propia DISA antes de lanzar tal despropósito.

En el tema de carreteras, algunos han propuesto intervenir en vías sobre las que solo tienen competencia o el Ministerio de Transportes y Comunicaciones o la Gerencia Regional de Obras, especialmente si se trata de carreteras interprovinciales. Probablemente puedan asociarse en la ejecución, y probablemente haya que gestionar, pero la competencia es extramunicipal. Además, si se trata de gestión, eso se puede hacer en alianza hasta con la prensa, pero gestión se hace a diario y sin ser autoridad, les contaré.

Ah, otra, Las Casas Refugio para las mujeres violentadas no son una gracia o dádiva municipal, sino un programa del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables. La municipalidad entra en el sentido de que el gobierno no puede expropiar nada y dárselo a Lima para que lo administre, sino que lo coordina con el concejo para sanear la propiedad, la que no debe ser de conocimiento público por seguridad de las víctimas. Si la municipalidad se demora en dar trámite a este pedido, será un pésimo mensaje para ellas.

Lo que sí puede hacer en estos casos la municipalidad es ser parte o liderar comités intersectoriales para resolver problemas puntuales como la mortalidad materna, el embarazo adolescente, la violencia de género, la atención a la primera infancia, o lo que sea, pero intersectorialmente... y especialmente cuando Salud se da cuenta que sus opciones son lanzar un SOS ante algo que se les salió de control, o enterrar la medicina que ya se le venció por una pésima administración, o por simple desidia.

Una revisadita a la Ley Orgánica de Municipalidades, pero con alguien que no sea un asesor calientaorejas, es recomendable y saludable antes del cierre de campaña.

3. Respuestas incoherentes

Para mí una de las mejores preguntas que hiciera panelista alguno vino de la representante de los y las jóvenes, quien además tiene experiencia en comunicación organizacional, y se refería a qué hacemos con los niños y las niñas y adolescentes quienes están trabajando como malabaristas o limpiaparabrisas en ciertas intersecciones de la ciudad. Los panelistas entendimos al vuelo que la orientación de la pregunta iba por la problemática de explotación infantil, y era la oportunidad para que quienes tenían que responderla se luzcan. 

¿Qué dijeron los candidatos? Daremos brevete a los mototaxistas. O sea, whhhaaaaatttttttt?

Igual con la mía. Ante la cantidad de obras prometidas y la reducción de fuentes de financiamiento municipal directo e indirecto, mi pregunta era de dónde iban a sacar el billete. Uno de los postulantes terminó diciendo que, bueno, pues, es que si pagamos y no vemos la prestación del servicio, para qué pagamos. O sea, arriba el círculo vicioso de la iliquidez edil. 

Eso solo puede significar una de dos: o te aprendiste tanto tu libreto que no eres capaz de ir prospectivamente a ver otros problemas donde tu comité de campaña no los detectó (es probable), o simplemente no sabes escuchar y respondes lo primero que se te venga a la azotea para sonar bonito (es posible).

¡Ya pues! Se supone que si vas a ser la autoridad de lo que sea, debes tener una capacidad de escucha y respuesta que nos supere con creces, peor aún si vas a tener en tu escritorio el destino de casi 300 mil personas. ¿De qué depende éso? De tener un amplísimo espectro de información y conocimiento. Es obvio que aquí no llegamos ni al "amplísimo".

4. Aroma a lobby

Tres ofertas recurrentes de todas las campañas han sido los semáforos, las videocámaras de vigilancia y la promoción juvenil en asociaciones. No digo que no sea importante, pero sí me llamó la atención que sea recurrente, así que una de tres: o se copiaron los planes de gobierno entre sí, o el mismo puñado de asesores le va a todas las campañas, o hay grupitos cabildeando de lo lindo para obtener un beneficio que ni siquiera es comunitario sino personal. Pueden ser las tres también, porque de todo hay en esta Villa de la Santísima Trinidad de La Punta y balnearios.

Yo me inclino por la tercera posibilidad, porque si algo quieres sacar en concreto de la municipalidad y no lo cabildeas, estás perdido. Y lo digo porque estuve en el equipo que cabildeó la ordenanza municipal 013-2008/MPS (¿qué dice? investiguen) del 16 de julio de 2008. 

Pero hay una diferencia sustancial entre lo que hicimos y lo que parece pasar en esta campaña: nuestro cabildeo fue público, compulsivamente público, no porque los cabilderos quisieran lucirse (quien se lució fue el regidor Hebert Muñoz mas bien, porque él logró pasar la ordenanza), sino porque al ser una norma de afectación general, la gente tenía que estar enterada del proceso. Que la gente hubiera o no hubiera aportado ya es otro tema, pero de que se difundió, me consta.

En el caso de las campañas 2018, siento que hay grupos fuertes cabildeando detrás; sin embargo, no siento que haya la transparencia de decirlo abiertamente. 

Ojo, el cabildeo o lobby no es malo; lo malo es que no reveles su existencia considerando que va a afectar a toda una comunidad.

Por lo pronto, la propuesta de uno de los candidatos de crear la Gerencia de Juventudes (lo que estaría impedido por la Ley Orgánica de Municipalidades debido a que tendrías que mover todos tus reglamentos, manuales, partidas, sin contar la generación de más burocracia) me suena a un cabildeo fuerte de los grupos juveniles existentes en la provincia, y que cada vez que no se entienden internamente se fragmentan más y más, cuando lo que nadie dice es que, como el resto de instancias ediles, tanto la Gerencia de Desarrollo Social como la de Educación, Cultura, Deporte y demás relacionados, no tienen la provisión suficiente de presupuesto para cumplir con las demandas de todo el mundo. 

Entonces, si vas a crear una Gerencia en épocas de liquidez escasa o inexistente, ¿no sería algo meramente declarativo que, cuando tenga como respuesta "no hay plata", no va a crear más frustración social? Y ojo, muchos caudillos de grupos juveniles no saben manejar su frustración, a menos que el propósito del lobby sea darle chamba rotativa a alguno de ellos a costa de la gente que les sigue, y para tener las aguas calmas. Aparte que muchos caudillos tienen un enorme apetito electoral, por si acaso.

¿Quiénes serían? No nos quebremos la cabeza. Apenas lean esta columna, comenzarán a inundar las redes con sus comentarios biliares.

Si es eso, no estamos hablando de políticas inclusivas sino de tratar a la muni como una agencia de empleos.

Insisto, repito y subrayo: que el gobierno municipal tenga un acento por la juventud no me parece mal, es más, se apoya; pero que no quede clara la intención y quién va a beneficiarse de la torta, es lo que me hace muchísimo ruido. En todo caso, recuerden que también hay otros grupos con demandas sociales: las mujeres (a las que apenas se mencionó), las personas con habilidades diferentes (igualito, casi invisibles), los y las afrodescendientes (recontrainvisibles), el colectivo LGTBIQ (uy, hubiera sido escándalo), y siguen firmas. 

¿Costaba tanto decir que por fin Sullana impulsará una política inclusiva que comience por combatir y eliminar todo tipo de discriminación? Eso sí es competencia municipal y hay normas locales creadas pero aún no implementadas.

Por cierto, el medio ambiente se mencionó casi de costado. Solo una campaña sí y la otra también hablaron sobre la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales, pero nada sobre una política ambiental provincial considerando la reciente recategorización de la Reserva de Biósfera del Noroeste, que incluye al Coto de Caza el Angolo, la parte que nos toca de todo el Parque Nacional Cerros de Amotape, y que nos pone a coordinar con las provincias litorales, que se han anotado su logro aparte con la aprobación del Área Mar Pacífico Tropical. Claro, no es competencia municipal, pero la municipalidad sí podría crear una estrategia de inserción económico-productiva más allá del turismo (que por ahí lo mencionaron tímidamente), y que tenga un enfoque geopolítico. Sí, pido mucho.

Mientras tanto, pudieron haber hablado de incentivos para empresas privadas que se desviven por recoger los efluentes industriales del área metropolitana, principalmente en nuestro decadente Parque Industrial (que tampoco es competencia municipal), para convertirlo en compost y biol; o las microempresas que están en el mercado verde teniendo a Sullana como base y que, a pesar de la burocracia y la indiferencia comunitaria, están exportando. No es cuento; lo hemos publicado pero ustedes no lo leyeron, candidatos y candidatas, o quizás no tuvieron quién cabildeara por ellos.

5. Presencias y ausencias elocuentes

En este contexto de por sí ya demasiado parejo, las inasistencias fueron un acto suicida. El puntero según las encuestas no solo se ausentó sino que mandó una carta que en buen romance decía que en ese momento tenía que hablarle a la gente de un barrio de la ciudad, lo que me parece legítimo; pero resulta que en el debate no solo le ibas a hablar al barrio sino al resto de la ciudad y a toda la provincia, e ibas a tener la posibilidad de comparar tu oferta frente a la de tus contrincantes. ¿Error estratégico? Sí, error estratégico. 

Pudiste haber pedido disculpas al barrio, reprogramar el encuentro y dar prioridad a la provincia por un simple criterio cruelmente lógico: número de votos, salvo que te sientas triunfador antes de tiempo, y ése es un mal gesto.

La otra ausente solo estuvo ausente sin más. Una cosa es que tengas a la fuerza número uno detrás, pero si no apareces entre los favoritos, ¿ésta no era tu oportunidad para incrementar alguito tu llegada al público? (aunque, colegas dicen que el candidato de esa tienda sería otro, y hay foto como indicio). Porque, perdonen, ustedes candidatean para el público, no para ustedes. Entonces, ¿qué deberías hacer? ¡Claro pues! Asistir. Aunque sea para que te veamos, pero asistir. 

Punto extra para quienes sí fueron, al margen de lo que hayan dicho.

Otro signo que a mí me pareció bueno es que algunos (en particular el segundo y el cuarto según las encuestas) hayan hecho sus ejercicios de "media training", al punto que uno tuvo una técnica impecable para el uso del micrófono (la acústica del Teatro Parroquial no era de las mejores), lo que permitió escucharle con claridad, aunque parecía que más que a la alcaldía de Sullana estaba postulando a un colectivo provida; pero, la calidad de las respuestas, el dominio escénico, la empatía demuestran que se hizo el esfuerzo de prepararse. 

Insisto: puede que no estemos de acuerdo con las propuestas, o puede que sí, pero el simple hecho de entrenar para enfrentar es doble punto extra. Igual con el segundo en las preferencias. 

Quizás les faltó volar un poco más teniendo en cuenta su experiencia previa como alcaldes, y yo esperaba que me hicieran alucinar con una Sullana del bicentenario, una increíble visión 20100, cuando menos. Se quedaron a mitad de camino; mejor dicho entre el 20102 y el 20103 más que todo.

6. Personalidades de cuidado

Cuando Ollanta Humala postuló en 2006 solía hablar de sí mismo en tercera persona y de la forma más impersonal posible, como si Ollanta Humala fuera, pues, el pata de tres casas más allá. Aunque llegó a ser presidente un periodo después, sus antecedentes como militar, el fallido intento de golpe a Toledo y su presunta filiación con el chavismo dispararon las alertas. Casi nadie escuchó a los psicoanalistas, quienes descifraron esa forma impersonal de referirse a uno mismo: rasgos autoritarios. 

Claro que cuando subió, la autoritaria fue otra a quien nadie eligió, pero parece que es una especie de costumbre osmótica castrense. Sigamos.

El caso es que durante el debate del domingo pasado he oído al menos a dos de los candidatos usar ese tipo de lenguaje y uno en un tono militar. Mis luces de alerta se encendieron de inmediato. No recuerdo sus propuestas, solo se me quedó dándome vueltas ese "insight" en mi cabeza.

Y si bien el electorado con ese nivel de análisis e información es minúsculo, sí tiene la posibilidad de crear corrientes de opinión pública (ojo, no hablo por mí, por si acaso), y eso puede ser letal para cualquier candidatura. En realidad la democracia no es el gobierno de la mayoría sino el gobierno de todo el mundo, así que las mayorías y las minorías pesan igual, aunque en la práctica las minorías suelen tener peso específico.

Y ojo que el tema de salud mental en el contexto presente en que todo el mundo anda sensible con la violencia es algo que no debe desdeñarse y se debe trabajar sobremanera. No digo que el candidato sea violento porque no me consta y no soy psicólogo para hacer un peritaje; lo que digo es que hay gestos que hablan más que las palabras, y que para observadores un poco más perspicaces pueden significar la diferencia entre respaldo y rechazo. 

Otro aspecto que vale la pena mencionar es la actitud que los candidatos adoptan en público y otra es cómo se comportan en redes sociales. Los mejor entrenados conservan una línea coherente. Bueno, ni siquiera ellos publican sino su encargado o encargada de imagen. Pero hay otros a quienes el subconsciente les traiciona de lo lindo cuando les toca opinar y resulta que es otro ser absolutamente distinto del que vimos y oímos en público. Al menos cuando leí al que me tocó leer, sentí que parecía uno de los caudillos juveniles con problemas de manejo de ira mecanografiando.

Lo mismo, Para ciertos espacios públicos o virtuales con algo de formación, esto puede ser dedito arriba o dedito abajo en cuestión de segundos. Y espera si se viraliza.

Increíble. Ni yo mismo pensé que un debate daría tanta información, y eso que se me está quedando mucha más en el tintero; pero en todo caso, la decisión final es siempre del elector o de la electora. Quizás valdría la pena preguntarnos con qué provincia de Sullana soñamos y ver si las propuestas que nos dan coinciden con ese sueño, y sobre ello comenzar a discernir nuestro voto. 

Por supuesto que si nuestro sueño no es de calidad... pues, ya es otro tema.

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