Se busca celebridad, porque locaciones nos sobran en Piura

Nelson Peñaherrera
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Por: Nelson Peñaherrera Castillo.El actor estadounidense Robert de Niro vino al Perú para hacer turismo... y pareció no tener intenciones de irse, o no irse tan pronto. No es que me incomode la presencia de la estrella de Hollywood en nuestro país; al contrario, me parece formidable. Comenzó en Lima, fue a Cusco, siguió por Iquitos. Ya dos semanas o un poco más. A gente que conozco éso le es indiferente o hasta le parece vanal. Sí, parece, a menos que estés metido en el negocio del turismo.

Si alguien sigue medios extranjeros serios tanto en nuestro idioma como en inglés, habrá notado que la historia no ha sido indiferente, al punto que junto al nombre del actor aparecieron repetidas palabras como "Perú", "Cusco", "viaje", "visitar", "disfrutar". Y así sueltas, como que no dicen nada, no tienen peso; sin embargo, para efectos de posicionamiento peruano como un destino turístico a nivel mundial sí que pesan mucho.

robert de niro en curscoRobert de Niro vino al Perú para hacer turismo | Foto: Internet.

El problema aquí es cuánto tú y yo estamos preparados y preparadas para participar directa o indirectamente de esa ola... o también excluírse, que es una opción perfectamente válida; pero pensemos en quienes vemos allí una oportunidad interesante para insertarnos.

Comencemos con el factor de Niro. No sabemos si el viaje es una idea del propio actor o es una estrategia velada de publicidad y relaciones públicas (ni tan velada porque se conoce como "placement", harto utilizada por los y las influyentes de las redes sociales). con la finalidad de abrir nuevos nichos de mercado o afianzar los ya existentes. Sea cual fuere el motivo, queda claro que se consiguió un objetivo específico: difusión. Es lógico presumir que el objetivo general es: incrementar afluencia de turistas.

El gobierno peruano quiso hacerlo de forma más transparente con el cantante Carlos Vives para que grabe un videoclip en Lima, y éste se haga viral en las redes sociales; pero como el mayor enemigo de un peruano es otro peruano, que las críticas llovieron desde el frente nacional: que si fue muy caro, que la textura de la imagen no es la adecuada, que demasiado maquillados los lugares, que yo lo hubiera hecho mejor (sí, Percy, hablo de ti), que si Natalia Málaga no pasó casting, que por qué un colombiano, en fin... mientras la leyenda urbana dice que al Perú le va mal porque tiene unos vecinos que le arrebatan de todo, la realidad demostró que somos lo máximo autopetardeándonos, metiéndonos autogol, desmantelando el autobombo. El material puede reproducirse aquí: https://www.youtube.com/watch?v=OGDc0qJgUbQ

Lo absurdamente gracioso es que luego nos quejamos que tenemos los lugares más lindos del planeta y nadie los visita, que el gobierno no los promueve, que solo se benefician los grandes capitales. y, claro, terminamos convirtiéndolos en basureros comunitarios. Ya sabes, argumentos que no sustentan nada excepto nuestra mediocridad incompetente y nuestra endeble salud mental. Bueno, es lo mismo. Sigamos.

Agrego que el truco de videoclip disfrazado de catálogo turístico o catálogo turístico disfrazado de videoclip no es nada nuevo. No, señor. Luis Fonsi, de Puerto Rico, hizo un video en el Parque Nacional Canaima, Venezuela ("Imagíname sin ti", anteriormente usado por Ricardo Montaner en "En la cima del cielo") y Tailandia ("¿Quién te dijo éso?"... no es pregunta, así se llama el tema), Cristian Castro en Roma ("Amor"), Celia Cruz en Ciudad de México ("La negra tiene tumbao"), Magneto en Lima ("Para siempre"), o Shania Twain en Egipto ("The woman in me (needs the man in you)"). Quien quiera verificarlo o tenga más títulos, puede divertirse buscando en YouTube.

Veamos el factor oferta. En noviembre de 2018, y como lo informara El Regional de Piura, el portal Viajala citado por el ídem CNN en Español puso a Piura como uno de los seis destinos tendencia en Latinoamérica para ir de vaga... digo, vacaciones. Bueno, ambos. Los otros son: Tucumán, Argentina; Sao Luis, Brasil; Pereira, Colombia, Valdivia, Chile; Culiacán, México. No ahondaré en esto porque le dediqué una columna completa al tema.

https://www.elregionalpiura.com.pe/columnistas/174-nelson-penaherrera/31130-tres-ventajas-competitivas-para-que-piura-se-replantee-como-destino-turistico-latinoamericano

Mas bien vamos con un dato nuevo. Esta semana nos enteramos, aquí también en El Regional de Piura, que el portal The Best Beaches (Las Mejores Playas, pe papai) había puesto entre su clasificación de las 50 mejores de Sudamérica al circuito que comienza en Cabo Blanco (Talara) y sube hasta Zorritos (Contralmirante Villar). Máncora (donde se filmó una cinta de similar título) y Punta Sal (donde se filmó la cinta nacional "Margarita 2"), como siempre, el combo dorado.

https://www.elregionalpiura.com.pe/regionales/151-talara/32313-reconocen-a-punta-sal-mancora-y-caleta-cabo-blanco-de-talara-entre-las-mejores-playas-de-sudamerica

La noticia llueve sobre mojado, en el aspecto positivo, porque es el enésimo reconocimiento que recibe ese cordón de balnearios, el que no estamos aprovechando como es debido. Y en el colmo del conformismo, como que estamos dejando que se asocie "Piura" con "playas" que, para quienes vivimos, conocemos y nos recorremos (cuando se puede o nos invitan) este hermoso departamento, sabemos que es una verdad parcial, porque además de ese riquísimo mar y esas exóticas arenas, no estamos aprovechando el desierto de Sechura, no estamos aprovechando el área de los valles (bueno, con las etanoleras y los paros agrarios, algo tranca), no estamos aprovechando los valles interandinos, y menos estamos aprovechando las cumbres piuranas. Aunque más que aprovechando, no las estamos vendiendo adecuadamente. 

Ya saben, típico candidato a turista anda algo perdido en algún lugar del departamento, quiere llegar a tal sitio (como los que ponemos en FACTORTIERRA.NET), pregunta al primer poblador que se le cruza por referencias, y recibe esa respuesta de campeonato que nos cierra puertas: "No sé". 

Los casos menos graves, como coinciden muchos extranjeros en Piura, reportan que dando direcciones para llegar somos buenos y buenas enredando a quienes nos visitan, o entusiasmándoles innecesariamente ("media horita", "aquí a la vueltita").

Resultado obtenido: visitantes desconcertados o visitantes extraviados.

Y allí viene el factor demanda. Entre el desconcierto y el extravío, un o una turista querrá irse a lo seguro, que es lo mismo que dejar su dinero en Cusco, Iquitos, o buenamente en alguna playa talareña. Más adentro no querrá arriesgarse.

Tenemos que meternos en la cabeza que el turismo, en su actual enfoque, ya no es una actividad que solo favorece el lucro de un empresario que pone un hotel, una agencia de viajes o un servicio de car-rent. El turismo ahora se concibe como una actividad que incluye todos los rincones, talentos y esferas productivo-ecológico-culturales.

El turismo actual se puede convertir en una actividad sustentable e inclusiva en la medida en que se organice como una cadena de valor, que no signifique que todo el mundo andemos de guías, sino que sepamos insertar aquéllo que hacemos perfectamente bien (y que sea legal) en un proceso por el que recibamos una retribución, pero con un estándar tal que enganche a la persona a que regrese siempre y nos recomiende a cuanta gente se le cruce.

En este sentido, el paradigma ya no consiste en extraerle tanto dinero como nos sea posible, sino ofrecerle una experiencia inolvidable que le haga sentir que su inversión valió la pena y que volvería a replicarlo apenas tenga oportunidad.

El problema es que mucha gente sigue creyendo en el modelo velasquista y piensa que toda la cadena la tiene que manejar el gobierno, no importa a qué nivel pero que sea el gobierno, y que esa gente deba ser empleada aunque no tenga ni idea de para qué. Si éso llegara a concretarse, todo el esfuerzo se caerá a pedazos más temprano que tarde porque ahogas la entrada de emprendimientos privados (sean personales o empresariales) de la localidad, le abres toda la puerta a la corrupción, y vas a volver a comenzar de cero cada cuatro años o cada que el proceso de revocatoria tenga éxito. Además, aquí y en toda parte, el gobierno no sabe administrar una cadena de negocios, y legalmente no le compete.

En el modelo actual del turismo, el gobierno facilita procesos, articula actores, presta sus recursos para promover el lugar (no a una empresa o un grupito de empresas en particular) generando el concepto de marca-comunidad o marca-territorio. Mejor dicho, ara el campo y lo deja regadito para que empresariado y la gente siembre y coseche. En último caso, el gobierno arma las cadenas de valor y las estimula, mismo maestro poniendo en fila a sus estudiantes, pero al "de frente, marchen", cada integrante de la cadena avanzará con su propia energía. Si alguien se queda o se tropieza, no será responsabilidad del gobierno (siempre que haya dejado claras las reglas del juego y el campo llano).

También aquí es necesario indicar que el empresariado y la gente no son ni deben ser enemigos naturales; son socios al mismo nivel. De hecho, el empresariado puede lanzar la idea de negocio, pero necesitará quién le provea de productos y servicios, y la gente de la localidad es la primera llamada a hacerlo si es que sabe organizarse y es que sabe trabajar con mucha diligencia. Además, sin licencia social (que no significa "cómo sangramos al empresario"), la relación será conflictiva.

Y como apuntaba arriba, no es que todo el mundo se va a ofrecer como guía turístico o chofer de movilidad. En comunidades agrarias, por ejemplo, cada agricultor podría arreglar su espacio para que turistas o visitantes tengan una grata experiencia vivencial, lo mismo que en las comunidades pecuarias alguien que enseñe cómo pastorear animales; en las comunidades del litoral, si algguien sabe cómo correr una ola o andar en una chalana, lo mismo; o sabe escalar en las comunidades andinas. Y a éso se agrega la alimentación, los recuerdos, en fin: más que inventar una cadena de valor, se trata de optimizar la que existe esbozada.

Que varias publicaciones conocidas o algo conocidas nos sigan destacando a nivel internacional es una gran oportunidad que tenemos que aprovechar, pero aprovechar ya. Llegará el día en que dejemos de aparecer en alguna de ellas debido a nuestra dejadez, y -como suele pasar- será el crujir y rechinar de dientes.

Y en ese sentido, no sé por qué Talara y Contralmirante Villar no se unen para repetir el modelo de Niro que le funcionnó a Cusco, en primera instancia (y a donde también llegaron Bill Gates, Cameron Díaz o Gloria Estefan). Les soplo algo: Jason Day, el protagonista del nuevo drama de la cadena estadounidense Telemundo, "Jugar con fuego", ha sido un asiduo a Máncora, y no solo por la película. Y, como la cadena afirma, el rating les está más que sonriendo; entonces,... ¡ya pues! 

https://www.elregionalpiura.com.pe/locales/146-sullana/32317-jason-day-de-persona-ilustre-de-sullana-a-estrella-de-telemundo

¿O qué tal Manolo Cardona, quien también grabó una película en Cabo Blanco, o Angélica Aragón, quien aún recuerda sus cebiches en Colán?

A mí me encantaría que mi cantante favorita, Shania Twain, aproveche las hermosas locaciones que hay en el corredor desde Las Lomas hasta el propio Alto Piura, para grabar un videoclip con marcados toques country, como lo hizo con su segundo álbum de estudio, allá por 1995. La cantante vende aún en Norteamérica, Europa y Australia, que son mercados a los que interesamos o con los que tenemos relaciones comerciales. Contacten a Mercury Records a ver qué les dicen. A continuación lo que hizo en Egipto: https://www.youtube.com/watch?v=4TEhliSh_f4

En fin, Tenemos aquí una llave que podría activar una nueva forma de economía. De cada quien dependerá tomarla y abrir la puerta, y éso más que capacidad se llama voluntad.

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