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Lun, Abr

Magda Portal en Piura, memorias de una luchadora social

Miguel Arturo Seminario Ojeda
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ERP. Cuando en las primeras décadas del siglo XX se sintieron vientos de cambio en el Perú, cuando las ideas se renovaban, y de la prédica se pasaba a la acción, el camino de la democracia y la construcción de la ciudadanía se vio fortalecido con la presencia de hombres y de mujeres que dejaron honda huella en la historia nacional, una de esas figuras fue Magda Portal.

Por Miguel Arturo Seminario Ojeda
Director del Museo Electoral y de la Democracia del Jurado Nacional de Elecciones

Magda Portal nació en Lima en 1903, y por la experiencia de vida que tuvo, no asociada a las comodidades, y privada de lo que se requería para enfrentar una vida tal como se imponía en su momento, ni siquiera pudo ir a la universidad, porque tempranamente tuvo que trabajar por la sobrevivencia familiar, y porque la presencia de las mujeres estaba restringida en los claustros universitarios, salvo como alumnas libres.

En la década del 20 del siglo pasado, Magda Portal, la poetisa de gran sensibilidad social, que no pensaba únicamente en las mujeres, sino en todos los afectados por la mala administración del Estado, que en medio de una crisis de gobernabilidad, y de una crisis de gestión afectaba a muchos, ella tuvo que decidir, entre las ideologías que se imponían para entender la realidad social.

Dos líderes en la década del 20 convocaban a multitudes, Víctor Raúl Haya de la Torre, y José Carlos Mariátegui, ambos se hacían admirar por su oratoria, y por sus escritos; aunque desde diferentes miradas, los dos se acercaron a la interpretación de la realidad nacional, y Magda Portal, apostó por quien interpretaba la realidad, desde una mirada peruanista, americanista, es decir, por Haya de la Torre.

Magda Portal 02Biografía de Magda Portal, y de otras mujeres del Perú

Desde los comienzos se afilió a la APRA en México, y estuvo en el Partido Aprista Peruano desde su fundación, y dentro de sus filas, viviría la etapa heroica del Partido Aprista Peruano, asociada a persecuciones y deportaciones, y a la negación de derechos, como ocurría con todo lo que se consideraba nocivo para los gobiernos de turno.

Cuando Haya de la Torre regresó del exilio, antes de postular a la Presidencia de la República, en 1931, ese año, la zona petrolera fue testigo de su paso por ese espacio del norte del Perú, y en los años seguidos, los líderes apristas llegaban a Piura, zona fuertemente socialista y sanchecerrista. Entre los apristas que incursionaron en Piura, estuvo Magda portal, militando en el Partido Aprista peruano, hasta su renuncia en 1948, que la llevó posteriormente a una militancia asociada a la izquierda.

Como hemos leído en el apartado, “Yo soy Magda Portal”, de la entrevista publicada el 2017 por internet, por Ana María Portugal y Esther Andradi, quienes se acercaron a la ilustre poeta y política, la luchadora estuvo en Piura más de una vez, y aquí transcribimos unos párrafos de la entrevista:

Magda Portal 03Publicación de autoría de Magda Portal

Yo viajaba a realizar propaganda por todas las provincias del Perú. Esas famosas propagandas eran para diputados y senadores, ojo: cuando las mujeres no votábamos. Yo llevaba la voz cantante. Una vez, estando en Piura, que era una zona sanchecerrista, y también socialista del Partido de Luciano Castillo –ambos enemigos del APRA- yo tenía que pronunciar discursos en muchos puntos, al lado de Arturo Sabroso, líder obrero de mucho rango y otros. Me acuerdo que fuimos a Sullana. El teatro estaba reventando. La parte de arriba estaba ocupada por los trabajadores, la platea por los señores. Entramos en un silencio mortal, nadie aplaudió, eran enemigos. Habló primero Sabroso, luego otro y otro, y yo tenía que cerrar el acto.

Comencé diciendo: “Ahora voy a dirigirme a los de arriba, aunque siempre lo hago a los de abajo”. Eso les gustó mucho. Seguí hablando, combatiendo los falsos revolucionarios, que tenía ideas de izquierda como flores en el ojal, que cuando se marchitaban las cambiaban por otras… Curioso; ningún discurso fue aplaudido. Pero a mí, al final me ovacionaron, y me abrían calle. Yo sabía el peligro que existía, porque cualquiera de ésos hubiera disparado. Pero no hicieron nada.

Sin embargo, descubrimos que al auto con que debíamos regresar a Piura, le habían bajado las llantas.

Más tarde hicimos un viaje al norte en una camioneta cuyo chofer parecía que era enemigo. En las afueras del pueblo, de repente, se detuvo el vehículo. El chofer dijo que tenía que arreglarlo porque había una falla. Eran como las seis de la tarde. Yo oscurecía. Casi todos salieron de la camioneta para mirar. En esto, yo vi que se acercaba un grupo como de seis hombres que venían diciendo: “A quien queremos conocer es a ésa, a la Magda Portal”. Yo abrí la puerta, y bajé de frente, pensando que se trataba de gente amiga que no sabía expresar mejor. Curiosísimo fue eso, abrí la puerta y salí. Como hacía un poco de fresco, yo tenía las manos en los bolsillos. “Yo soy Magda Portal”, les dije. Entonces, ellos retrocedieron y se dispersaron. Se fueron sin decirme nada. Como si se hubieran asustado. ¿Tal vez pensaron que estaba armada? Yo me quedé un rato desconcertada, después me di cuenta. ¡Gran miedo! Los otros se habían dado un susto tremendo. Efectivamente, algunos de nosotros tenía un revólver: uno, nada más.

Al rato, regresó el chofer y la camioneta no tenía nada. Él había preparado todo esto. De esos episodios he tenido muchos. En Arequipa, los curas impidieron que las mujeres fueran al teatro donde yo iba a hablar. Pero ellos estuvieron en primera fila”.

Magda Portal falleció en 1989. Hoy, 15 de diciembre, aniversario de su muerte, la recuerdan las mujeres luchadoras del Perú, asociando su memoria, a la de las luchadoras por la ciudadanía femenina.

Diario El Regional de Piura
 

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