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Sáb, Dic

Del espíritu de las capullanas a la ciudadanía femenina en el Perú: 7 de setiembre de 1955

Miguel Arturo Seminario Ojeda
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ERP. Especialistas en el tema de las capullanas del norte peruano, como Juan José Vega y María Rostworowski siempre señalaron que en el Perú prehispánico, la mujer no estuvo relegada del ejercicio del poder político. Los cronistas las mencionas como mujeres con mando, es decir, mujeres con poder, con capacidad de decisión, o sea, intervenían en lo que se conoce como poder político.

Por Miguel Arturo Seminario Ojeda

Director del Museo Electoral y de la Democracia de la DNEF del Jurado Nacional de Elecciones

Y así era, la existencia de estas señoras con poder, está probada documentalmente, y se tiene evidencias del reconocimiento de mercedes por parte de la Corona de Castilla, hacía estas antiguas señoras del norte peruano, que pleitearon por el reconocimiento de sus derechos, y los alcanzaron.

Cuando me preguntaba, porque entre las mujeres del sur peruano no hubo ganadoras en el proceso electoral de 1956, y si lo hubo en el norte y en el oriente, de inmediato se asomó en mí, el recuerdo de las capullanas y de las amazonas, y procuré encontrar una explicación sobre los hechos, asociados a los resultados electorales, analizando porque la mujer si logró un espacio en la política peruana en ciertas zonas, después de la obtención de la ciudadanía femenina, por Decreto Ley del 7 de septiembre de 1955.

Irene SilvaIrene Silva de Santolalla, primera senadora del Perú en 1956.

La presencia de la mujer peruana en la historia

Las peruanas, capullanas, o no, son mujeres que siempre han estado presentes en la historia de su país. Tan presentes, que en los últimos tiempos se ha redescubierto lo que han significado sus aportes desde el universo prehispánico hasta el presente, porque la lucha por sobrevivir y hacer grande a su sociedad, es de todas las peruanas, y de todos los peruanos, y no solamente de los varones.

La mujer está inserta dentro de esta colectividad luchadora, los hechos históricos son la mayor evidencia del aporte de la mujer, presente en las diversas facetas de la sociedad peruana, más allá de 1532, cuando se configura la sociedad peruana, tal como es en la actualidad. Hoy conocemos diversas publicaciones donde se resalta el papel de la mujer, y no hace mucho, se ha reconocido a dos de ellas como precursoras de la independencia nacional.

La mujer siempre estuvo presente, como lo está ahora, pese a que el marcado machismo dominando la escena nacional hasta la primera mitad del siglo pasado, solo presentaba a los hombres como los mayores protagonistas de la historia nacional. Actualmente, con una nueva visión se recrea el pasado, y la mujer aparece como elemento muy dinámico, en la lucha por hacer más grande al Perú.

Carola Aubry de BelaúndeCarola Aubry de Belaúnde.

Presencia de la mujer

Hubo y hay mujeres destacadas en el Perú, en la selva peruana, sierra y costa, y poco a poco se van conociendo y popularizando nuevos nombres, y pronto se conocerán más. La recreación de la memoria, partiendo del recuerdo de sus hazañas y lucha progresiva, las colocará donde siempre debieron estar, para mantenerse en la memoria colectiva de sus connacionales.

Recordemos que un conjunto de mujeres marcaron huellas más allá del universo político, luchando por la ciudadanía femenina, al lado de las precursoras de los derechos de ciudadanía femenina. Tras 67 años del triunfo oficial de esa larga aspiración por su reconocimiento como ciudadanas, las mujeres triunfaron.

Recordemos que esa paciente lucha, se inició en la segunda mitad del siglo XIX, cuando en 1867 el senador por Ancash, Celso Bambaren Ramírez, pidió al Congreso de la República, derechos para la mujer en igualdad de condiciones al varón, sacudiéndose a la opinión pública peruana, que se enfrentaba a la mentalidad de la época. Bambaren fue, peruano de avanzada, con pensamiento liberal propuso esos cambios radicales, en medio de una sociedad tradicional republicana, que conservaba parte de los patrones de conducta social, desde el virreinato.

Las mujeres lucharon de manera organizada en todo el país, y tras su triunfo legal de 1955, al año siguiente, en 1956, una cajamarquina, Irene Silva de Santolalla se convirtió en la primera senadora del Perú, y Carlota Ramos de Santolaya fue la primera diputada por Piura, espacio político en el que dos mujeres buscaron presencia en el parlamento, sin que Josefina ramos de Cox lo alcanzara.

La Ley del 7 de septiembre de 1955

Manuel Arturo Odría, Presidente Constitucional del Perú, promulgó la histórica Ley 12391 el 7 de setiembre de 1955. Inmediatamente se anunció el registro electoral para la mujer en todo el Perú, y el Jurado Nacional de Elecciones, organismo electoral representante entonces de un poder del Estado, puso en práctica una serie de facilidades para dar a las mujeres el espacio por el que ellas había luchado desde la segunda mitad del siglo XIX. En Piura funcionaron las oficinas correspondientes, siendo la primera en registrarse en Sullana, Irene Izquierdo Ríos de Torres, y en Querecotillo, una de las primeras fue Lucía Gallo Camacho, quien recordaba esa primera experiencia.

En 1955 no fueron pocas las seleccionadas en diversas agrupaciones políticas para la competencia electoral de 1956; 30 mujeres del Perú aspiraron a ocupar una curul en el Congreso de la República, 28 postularon para diputadas y solo 2 para senadoras.

Mujeres elegidas 

En las elecciones de 1956 fueron elegidas diputadas: Matilde Pérez Palacio (Lima), Manuela C. Billinghurst (Lima), Lola Blanco de la Rosa Sánchez (Ancash), Alicia Blanco Montesinos de Salinas (Junín), María Mercedes Colina Lozano de Gotuzzo (La Libertad), Juana Ubillús Palacios (Loreto), Maria Eleonora Silva Silva (Junín), y Carlota Ramos de Santolaya (Piura). Conocí a 4 de ellas, tratando mucho con Carlota Ramos de Santolaya, y ligeramente con Mercedes Colina de Gotuzzo.

Estos 67 años que evocamos hoy, marcaron un hito dentro de la historia nacional, las mujeres tomaron la palabra, y continuaron en una lucha, para ser consideradas como “Ciudadanas con todas las de la Ley”, lucha que llegó al siglo XXI, por la paridad y alternancia. Hoy la mujer, existe sin la semi esclavitud familiar y social de otros tiempos, y siempre haciendo frente a los problemas que se le presentan.

Capullana del Valle del ChiraCapullana del Valle del Chira.

Diario El Regional de Piura

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