Una vez más, violencia atemoriza a sullaneros

Editorial
Typography
  • Smaller Small Medium Big Bigger
  • Default Helvetica Segoe Georgia Times

ERP. Un conductor de auto fallecido y con él un joven estudiante ultimado por delincuentes, son los últimos resultados de la violencia, el asesinato y la barbarie que cada cierto tiempo remueve la paz social en la provincia de Sullana, causando la muerte a inocentes y perjudicando a familias que se ven sorprendidas por este tipo de eventos.

Hace algunos años, el nivel de delincuencia de esta provincia se hizo alarmante y obligó a los sullaneros a unirse, salir a las calles, exigir a los entes policiales, para que se extremen las medidas de seguridad y de esa manera, disminuir los casos de muertes, asalto, y otros actos de inseguridad. Algo se logró y al menos, los delincuentes estuvieron controlados para que sus fechorías disminuyan.

Lo acontecido en los últimos días, nos dice que el espiral de inseguridad ciudadana no se ha detenido; que estaba latente en el corazón mismo de la ciudad y que no se puede tener una actitud pasiva y permisiva. La responsabilidad policial, tiene una misión que lo obliga y que no puede soslayar, de lo contrario las estadísticas nos dirán que algo no se viene haciendo bien.

Un tema adicional abona en esta ola de delincuencia y son las fiestas Navideñas. Sullana, sigue siendo una provincia boyante en lo económico y festiva; sin embargo, la ciudad se encuentra destruida y el nivel de recuperación es lento. Una ciudad en las condiciones que evidencia; es propicia para que un delincuente evada con mucha facilidad la acción policial.

No pretendemos decir que la Policía Nacional no hace nada. Sería injusto inclinarse por esa concepción; más aún las capturas de delincuentes de los últimos días demuestra lo que se viene haciendo; pero, se requiere intensificar mucho más, concordando no solo el control policial, sino también la labor de otras autoridades locales, para que hagan lo suyo y devolver a Sullana, la paz y tranquilidad que reclama.

Una de estas instituciones es la Municipalidad. El personal de Serenazgo, complementa la labor policial y debe ser equipado; los sistemas de video vigilancia permiten mirar constantemente que está sucediendo en la ciudad, y lamentablemente respecto a esta necesidad, poco se avanzó en los últimos 5 años.

Está demás decir que tanto la labor del Ministerio Público como la del Poder Judicial, complementan una acción para otorgar seguridad a la población de Sullana. Magistrados, develados en escuchas telefónicas, donde se pone en duda su idoneidad y moral, no son los más recomendables para continuar en el cargo. Se debe investigar, demostrar y destituir por el bien social.

Y el bien social, nos dice que los sullaneros, como cualquiera persona de nuestro país e incluso del mundo, deben tener las condiciones para vivir en paz y en concordia. La violencia, el asesinato, el robo, son actos perjudiciales para lograr un clima de convivencia pacífica.

En aras de esa convivencia pacífica que reclama y tienen derecho la población sullanera; se debe actuar pronto, para evitar que mucha más gente inocente que diariamente sale a trabajar, regrese con la misma alegría o preocupación que lo llevó a salir de su vivienda. No podemos admitir, que alguien salga en salud y con vida; y después por manos de unos desadaptados tenga que llorarse su muerte.

Creemos, que la Policía Nacional hará lo que tiene que hacer, para detener esta ola violentista.

Publicidad Mario Quispe Suarez