La construcción de la avenida Sánchez Cerro de Piura y los problemas creados en su ejecución

Editorial
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ERP. La avenida Miguel Sánchez Cerro, una de las principales arterias de Piura se encuentra en modernización. Se viene ejecutando desde el Gobierno Regional de Piura mediante la modalidad de obras por impuestos y no cabe duda, que mejorará en algo la transitabilidad en la ciudad más importante del norte peruano; sin embargo, desde su inicio se evidencia un total desorden en las medidas alternativas para la población.

Recientemente, un especialista ha reconocido que esta obra será importante para Piura y eso se encuentra descontado, pero la Entidad y la contratista tienen la obligación de adoptar medidas que eviten, no solo los riesgos laborales, sino fundamentalmente que no creen problemas a la población adyacente y a los negocios de la zona de trabajo. Lamentablemente en el presente caso, más es el entusiasmo que la adopción de medidas técnicas.

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Ejecución de Avenida Sánchez Cerro, no planteó medidas de mitigación para negocios

En un recorrido por parte del ahora en construcción y que comprende desde la Avenida Vice hasta la Transversal Chulucanas; observamos decenas de negocios perjudicados, muchas familias con dificultad y riesgo para acceder a sus domicilios y el tránsito totalmente desordenado de vehículos que pugnan por ingresar hacia los carriles de la Sánchez Cerro, porque no existen vías alternas.

Al margen de los cuestionamientos que podrían darse respecto al diseño de ingeniería de la obra, lo cierto que antes del inicio de las obras el Contratista se encuentra obligado a presentar el “Plan de Mantenimiento de Tránsito Temporal y Seguridad Vial” (PMTS) y todo hace indicar que tanto las autoridades municipales como las regionales no han dado mayor importancia sobre este Plan.

Piura es una ciudad caótica, pero con grandes oportunidades de desarrollo; sin embargo, sus autoridades no entienden esas potencialidades y realizan las acciones de cualquier manera. Incluso, observamos y preguntamos si han considerado obras para protegerse de las intensas lluvias que caen en Piura y la respuesta es simplemente que no. Canaletas que no sirven para mucho y nada que incorpore lo sucedido en el mes de marzo del 2017.

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No se aprende de la experiencia y solo harán canaletas para evacuar aguas pluviales

Pudimos observar en la lluvia más intensa que tuvo Piura y los grandes aniegos que se produjeron en la avenida Vice y el Centro Comercial Real Plaza. La lógica hubiera llevado a plantear que se amplíe la capacidad de almacenamiento que existen y que podría extenderse hasta la calle Grau y la parte frontal del establecimiento; es decir, no se sigue aprendiendo de la naturaleza y menos de la experiencia.

Si lo único que funcionó regularmente durante las últimas lluvias fue la Avenida Vice, lo entendible es que se valore la ingeniería aplicada y se considere en las nuevas obras, donde corresponda, poner depósitos de aguas pluviales. Ni municipalidad y tampoco Gobierno Regional prevén el desarrollo de su ciudad acorde a criterios técnicos y a los pobladores solo les queda llorar cuando sus viviendas son inundadas por la naturaleza.

Sin embargo, la ampliación de la avenida Sánchez Cerro, que solo dará más densidad al tráfico vehicular, no consideró y las consecuencias se viven ahora la situación de las familias, de los negocios y de las actividades ubicadas en el área de trabajo. Tras poner mallas que impiden el acceso hacia los negocios y locales públicos, varios centros comerciales languidecen por la falta de planificación en las obras públicas.

¿No hubiera sido más funcional ir avanzando por tramos?.

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Antes de causar tanto daño a empresarios, pudo avanzarse por tramos?

De acuerdo a las medidas técnicas, la empresa debería realizar el mantenimiento de desvíos que sean necesarios para facilitar las tareas de construcción; esto hubiera llevado a idear en conjunción con la Municipalidad vías de acceso y salida de personas y vehículos; ahora lo que se ve es un total desorden. Por ejemplo, en el Terminal GECHISA y paraderos hacia Paita y Sechura. Este laberinto, pudo tener otra solución si alguien se preocupara por la ciudad y sus ciudadanos.

Existen posibilidades alternativas?. En el caso de estas empresas hubiera sido simple. Hubieran compactado previamente la vía alterna de la Sánchez Cerro para que los vehículos salgan hacia la avenida Chulucanas e ingresen hacia la Sánchez Cerro en el caso de Sullana y Paita y compactar las vías que llevan hacia la urbanización Bello Horizonte, para ingresar a la avenida Cáceres en el caso de los vehículos que van a Sechura. Lo que parece simple, no se hizo y todo hace indicar que ni se hará.

Lo cierto que ahora, la gran cantidad que personas que van de Piura a Sullana o Piura- Paita o Piura- Sechura, tienen que hacer inmensas caminatas para llegar a la zona de embarque e igual realizar una caminata impensada luego del desembarque.

 

Además de los transportistas, que quiérase o no realizan una caminata obligada, los más perjudicados por esta obra emblemática del Gobierno Regional de Piura, son los empresarios que tienen su negocio en la avenida Sánchez Cerro. Justamente dialogamos con varios de ellos y sus molestias son evidentes. La obra no avanza a buen ritmo, posiblemente culmine en épocas de lluvias y los clientes se han ausentado. Debido a la inexistencia de coordinación con ellos, no planificaron formas alternas de ingresar a sus negocios.

De acuerdo a la normativa, para la ejecución de este tipo de obras se deben incluir todas las acciones, facilidades, dispositivos y operaciones que sean requeridos para garantizar la seguridad y confort del público usuario erradicando cualquier incomodidad o molestias que puedan ser ocasionados por deficientes servicios de mantenimiento de tránsito y seguridad vial; es decir un eufemismo más.

Toda obra pública trae malestar e incomodidad temporal; lo importante es disminuir al máximo los impactos negativos y realizar medidas de previsión para evitar que los agentes económicos y población en general se perjudiquen.

Al margen de la importancia de la Sánchez Cerro, lo que Piura requiere es un sistema vial que descongestione las principales vías y no concentrar las existentes como sucede actualmente. Eso implica tener una mirada más técnica y más rigurosa de lo que es actualmente la ciudad, extensa en sus usos residenciales, pero sin planificación eficiente ni eficaz.