La desgracia y el morbo tras la muerte de joven deportista Alessandra Chocano

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ERP. Alessandra Chocano solo tenía 16 años aunque su fisonomía aparentaba mucho más. Era una joven promesa del voleibol peruano y el orgullo de sus padres. La desgracia la sorprendió un día de fiesta y por causas que se desconocen, falleció creando un clima de tristeza, dolor, indignación y muchas preguntas que se conocerán con las investigaciones forenses. Es probable que nadie la quiso matar, pero murió y la muerte siempre será incomprendida.

Uno de los testigos principales y que también es un menor de edad ha expresado "Cuando llegamos al departamento, todos por voluntad propia, se sirvieron sus tragos y seguimos tomando, pero ahí tomábamos champagne. Hemos brindado menos de una copa y yo la invité a Alessandra... la invité a tener más privacidad", contó el adolescente.

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El caso ha asumido una connotación e interés diferente debido a la probable participación del seleccionado nacional Yordy Reyna, de la presencia de menores de edad en una reunión de madrugada y para abonar en los juicios de valor, reunidos en un local que tiene varios muertos por diferentes circunstancias.

Las hipótesis son múltiples y las respuestas pocas. Las declaraciones de los testigos se han dado y corresponde a la Policía Nacional y al Ministerio Público de acuerdo a sus funciones, realizar las investigaciones para llegar a la verdad. Se requiere, como en todos los casos donde se afectan vidas y derechos, llegar a la verdad y para eso no se necesita compromisos de ninguna naturaleza, sino el cumplimiento de los deberes de cada quien.

El Perú por un lado vivía con mucho entusiasmo la festividad que generó la clasificación de seleccionado de fútbol y por el otro, los conflictos generados por congresistas de Fuerza Popular. Todos estos conflictos han quedado opacados por los medios de comunicación nacional, para dar cobertura a un hecho que debería encontrar muchas más respuestas policiales y judiciales, que periodísticas.

La ex congresista y deportivas Leyla Chihuán en diversos medios ha salido en defensa de la menor y se ha referido al jugador de fútbol Yordy Reyna presente en la reunión. Con la ira propia de quien conoció a la víctima ha expresado “Yo no te digo que seas culpable del asesinato, pero me molesta (saber) que la niña en la situación en la que estaba pudo ser auxiliada. ¿Por qué no hiciste eso? ¿Te asustaste? ¿Saliste corriendo?”, dijo.

El padre de Alessandra Chocano no se ha quedado en silencio y declaró que espera el respaldo de la justicia. "Todos los culpables de la muerte de mi hija tienen que pagar. Caiga quien caiga" indicó. 

La situación tiene ribetes emotivos propios del dolor que genera la muerte de una hija a sus padres. Desde su natal Huánuco, los padres de Alessandra Chocano, han precisado tener evidencias que se quieren esconder, llegarán a Lima y las presentarán con la esperanza que se esclarezcan todos los hechos de este trágico desenlace en una reunión de amigos en un departamento de Miraflores.

En realidad, como se ha manifestado siempre, el sentimiento filial de padres hacia hijos es tan fuerte y que se expresa desde el momento mismo de la concepción; esa relación de amor recíproco se va acentuando con el crecimiento y es motivo de satisfacción y de orgullo en cada etapa de la vida. El hijo, es la prolongación de las expectativas y deseos de los padres y en todo momento se identifican con sus logros y se entristecen con lo que no salga bien.

Los hijos de igual manera son relevo generacional. El crecimiento vegetativo diría con simpleza que quien nació primero se irá antes que ellos y es norma de la vida. Lo que aún sigue siendo un motivo de incomprensión es la partida prematura de quienes aún en la flor de sus días, son sorprendidos por una muerte ocasionada por circunstancias que, dicen muchos, pudo evitarse.

Frente a las formas y modos de una muerte, se podría decir ¿qué se puede evitar que esto suceda? Los argumentos de los deudos con el caso de la joven Alessandra dirían que sí, una rápida acción hubiera impedido que haya atención médica y rescatarla a la vida. Otros dirían que frente a los imponderables de la muerte, no existe acción humana que lo pueda evitar; la muerte es la muerte y cuando llega no importa en qué condiciones te encuentres, simplemente llega.

En el caso de Alessandra, se percibe que hubo una exposición al riesgo. Una joven provinciana en Lima, es invitada por una de sus amigas y amigos a un día de festividad, acepta seguramente con la confianza que no le pasará nada. Pero ya es de madrugada y para alguien de su edad, en una cultura como la nuestra, hubiera significado el retorno a su vivienda; pero alguien no estuvo allí cuando ella lo requería mucho más y aconteció el triste desenlace.

Sin duda que todo lo que se haga en el caso de Alessandra, no la traerá a la vida, pero todo lo que se haga, permitirá que los padres y los jóvenes saquen lecciones de una tragedia de esta naturaleza para que se evite exponerse a situaciones que podrían ser lamentables. Es quizá el valor de una muerte abrupta como la presente. Por lo demás, una desgracia siempre será tal y excepto la situación de un sicópata, debe tomarse como el consecuente de decisiones que tienen muchas aristas de explicación y no solo policial.

El Ministerio Público inició la investigación para determinar las responsabilidades en el caso de la muerte de Alessandra Chocano. Por el momento, las verdades pretenden hurgarse desde el periodismo y no justamente con un conocimiento sistémico para llegar a la verdad de los hechos. Existen testigos más que suficientes para llegar a reconstruir lo que sucedió.