Artículo: A Rio Seco

Laurence Chunga Hidalgo
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ERP (Laurence Chunga Hidalgo). A los agentes de justicia penal, en general, no les apetece ir al penal. Es deprimente, dicen algunos. Otros sostienen el riesgo de una reyerta canera, unos pocos afirman imitaciones en el acceso a las herramientas que el modelo procesal exige y, un cuarto grupo pone reparos en las vías de comunicación: lejanía del lugar, escaso servicio público y limitaciones en el tráfico.

Laurence ChungaHasta hace un par de años, el asfaltado llegaba hasta un poco más allá de las instalaciones de la Universidad Nacional de Piura. Luego, el viandante tenía que tragarse el yucún del camino. Los taxistas siempre tenían peros para asumir un viajecito hacia Rio seco: los daños al sistema de amortiguación de sus herramientas de trabajo. Si era tiempo de lluvias, sólo los avezados se lanzaban a la laguna en la que se convertía esa trocha carrozable. Los vehículos regresaban color tierra y, si es que ahogaban los motores en medio del charco, el conductor también. El precio de servicio de taxi, se convertía, por tanto, en parte del pago del servicio de reparación vehicular.

Las cosas cambiaron

El asunto es que, siendo esa la única vía de acceso hacia el valle del medio Piura, por esa misma cinta de asfalto se movilizan los vehículos que transportan a los trabajadores de las distintas empresa agropecuarias del sector y, empieza la tortura. Las empresas de servicio público se ven atascadas en graves embotellamientos que van desde el caserío Miraflores hasta el semáforo de las intersecciones de la Avelino Cáceres y la Universitaria, que les pueden generar retraso de hasta una hora, en una distancia de un poco más de un kilómetro. Así, visto el problema, el escaso transporte público, prácticamente, desaparece a partir de las tres y media de tarde, que es la hora en la que aparecen los ómnibus privados. La carretera, que es de doble carril, en consecuencia, es un aniego de vehículos en dirección a la ciudad, pugnando por entrometerse entre las llantas de los que transportan personal trabajador. En alguna oportunidad, he podido contar hasta 30 buses, unos de tras de otros, tan pegados entre sí, que parecieran los vagones de un largo tren si no fuera porque algún intrépido auto o statión wagon se ha metido entre ellos y, va haciendo maromas para adelantarlos en cada breve espacio que la vía paralela queda sin vehículos en sentido contrario.n. Lo que podía ser un tortuoso viaje de 30 o más minutos, se realiza en 10 o menos minutos. En realidad, hay aproximadamente de cinco kilómetros desde el portón principal de la Universidad hasta el mismo caserío de Rio Seco. Esa carpeta asfáltica se ha convertido en la franja deslizadora de progreso hacia esos centros poblados. De hecho, el primero de ellos, Miraflores, ahora cuenta con más de una docena de restaurantes y un par de centros de esparcimiento, en los que algunas familias encuentran agradable esparcimiento para los fines de semana.

Si atendemos a que en promedio, cada bus traslada a 50 personas, entonces tenemos que, en ese espacio de un kilómetro hemos perdido hasta 1500 horas hombre. Personas que no están trabajando pero que tampoco están atendiendo a sus familias, que simplemente se amodorran en sus cojines y sufren o una película o la pretensión de dormir a fuerza de nada. Sumémosle lo que pierde un pequeño empresario que conduce sus insumos para su restaurante o, el tiempo que un fiscal o un secretario judicial la pasa mirando la nada cuando bien pudiera estar proyectando una resolución o estudiando el expediente del día siguiente. Es evidente, que esa carretera ha traído progreso para muchos, pero tampoco es justo que en horas de la tarde quede privatizada de facto y que todos, nos veamos afectados por el favor de unos cuantos. Imaginemos una emergencia médica o una fuga en el penal ¿podría correr los vehículos con facilidad si la hilera de buses es de casi un kilómetro? Es verdad que, en su momento, en el planeamiento urbanístico no se proyectó vías múltiples de acceso a los pueblos del medio Piura, pero consideramos, que aún hay alternativas que agotar.

Los que nos conducimos en transporte público o en nuestros vehículos personales, ante la abrumadora cantidad de buses nos vemos obligados a maniobras riesgosas adelantando en los tiempo en que la vía contraria queda libre o usando la carrozable que corre adyacente al canal Biaggio Arbulú, que se convierte en alternativa. No tengo la menor idea de a quien le corresponde poner orden en el asunto, pero es necesario que alguien ponga las comas. ¿Qué se puede hacer? Una opción, es que se disponga que los buses tengan la obligación de darle preferencia a los vehículos más pequeños o de trasporte público, permitiéndoles adelantarles y tener espacio entre ellos para su ubicación. Claro, necesitará de algunos policías a lo largo de la vía entre el semáforo ya indicado y el caserío de Miraflores para que ayuden en la tarea. Una segunda opción, es que los buses de trasporte de trabajadores se conduzcan por la via alterna, corriendo paralelos al canal Biaggio y, la tercera es que, a la altura del puente que cruza el canal, se desvíe tránsito a mitades: una parte por el canal y la otra por la carretera.

Entre las objeciones a la vía del canal es la ausencia de pavimento y, por encima de ello, la ausencia de muros de contención que dificulten la caída de algún vehículo a las aguas. El asunto es que, ahora es usado por el trasporte de carga pesada en toda hora y, por el trasporte público y el privado durante estas horas punta; a pesar de esos riesgos. Debe reconocerse efectivamente, que la falta de mantenimiento ha provocado irregularidades en el relieve, pero, es necesario que se cumpla la promesa de ya hace varios años de permitírsele tener una carpeta asfáltica y con ello, disminuir el tránsito pesado por la vía principal que, además, ya ha generado daños en algunas partes de la carretera.