22
Dom, Abr

Piura: Un año después de la peor tragedia ocurrida en la región por desborde del río

Informes
Typography

ERP. Se cumple este 27 de marzo, un año del trágico suceso que dejó entre aguas las viviendas de miles de familias. La situación fue bastante crítica para la población de Tambogrande, Castilla, Piura, Catacaos, Cura Mori y otros caseríos que se encuentra cercanos al río Piura. El gobierno Nacional, el gobernador y las autoridades se vieron sorprendidas por un evento totalmente catastrófico e impensado.

Inundacion Avenida Grau

Inundación del 27 de marzo del 2017 de la ciudad de Piura- Fotografía El Regional 

Para el Econ. Juan Manuel Aguilar Hidalgo “Esta situación nos tiene que llamar a una reflexión profunda, que a nuestro entender no se ha realizado. Existen interrogantes que aún no han sido resueltas por ejemplo el hecho que ninguna autoridad, ni nacional ni regional, no local fue capaz de prever la magnitud de la avenida de agua. Los sistemas de alerta temprana no funcionaron. Tenemos conocimiento de las permanentes reuniones del COER, previas a lo acontecido, en el cual participaban entidades como el SENAMHI, representante de las Fuerzas Armadas, del Gobierno Regional y también de gobiernos locales, pero no fue posible anticipar lo sucedido”.

Juan Aguilar Hidalgo Exponiendo

Juan Manuel Aguilar Hidalgo, considera que los sistemas de alerta no funcionaron

Lo mismo sabemos de grupos de trabajo integrados por especialistas de la ANA, del Consejo Regional de Recursos Hídricos, de universidades locales y expertos en temas de gestión de riesgos, el resultado fue el mismo, total incapacidad para tener una lectura de lo sucedido con el fenómeno lluvioso en nuestra región” agrega Aguilar Hidalgo.

Un día antes, es decir el 26 de marzo, se anunció una gran masa de agua proveniente de las zonas altas de la cuenca. Se dijo que pasaría a las 5 de la tarde del 26 de marzo, pero que el caudal no perjudicaría en absoluto a las poblaciones ribereñas. El dato fue falso, tanto como la cantidad de agua que bajaba. Al día siguiente, a partir de las 5 de la mañana, el río era incontenible y un gobernador avergonzado en su realidad, solo atinaba ver pasar el agua por encima del cuarto puente. 

El río comenzó a desbordarse y no existía forma de evitarlo. Los trabajos realizados en la época de Ollanta Humala por el gobierno central y por el mismo gobierno regional no sirvieron para nada. Se inundó la Universidad Nacional de Piura, el centro comercial Tottus quedó totalmente afectado, las viviendas de la urbanización Miraflores y de Castilla entre las aguas y su población, saliendo hacia lugares más seguros. 

La situación fue mucho más grave en Catacaos y sus caseríos. El agua salió por el dique conocido como El Rancho y por la parte del Puente Independencia. Se inundó la capital artesanal de Piura y pueblos pujantes como Pedregal, sufriendo la indolencia de la improvisación, descuido y aprovechamiento indebido de los recursos públicos. Los damnificados buscaron un lugar para protegerse y lo hicieron con ese espíritu de sobrevivencia que caracteriza a todo ser humano. 

Lo mismo sucedió en Cura Mori y otros caseríos del Bajo Piura. El panorama era desolador y para el llanto; familias enteras se vieron perjudicadas por la falta de previsión, de responsabilidad y sobre todo de viveza de autoridades que manejan el presupuesto con fines netamente individuales y personales y no cumplen a cabalidad con las obras que se ejecutan. 

Un hecho que marcó la diferencia es el sentido humano de la población piurana. Frente al desastre, los que no se afectaron por la inundación, salieron a cada lugar para socorrer a quienes lo requerían. Se observó un gran desplazamiento para llegar con ropa y alimentos que los ayuden a paliar la tragedia que vivían. El gobierno como siempre llegó tarde frente a las urgencias y tampoco estuvieron preparados para enfrentar un caso de esta dimensión. 

Poblaciones enteras fueron perjudicadas pero la solidaridad fue lo más encomiable

¿Qué es lo que realmente pasó? 

Ha transcurrido un año y las causas que originaron este desastre no se han dado a conocer. Se ha manifestado que los volúmenes de agua de 1998 fueron superior al del 2017. El de 1998 no inundó, con más agua en tanto el del 2017 sí. Muchos se preguntan realmente que aconteció y no existen explicaciones válidas. Se hizo intervención de limpieza del cauce de manera previa. Un ministro llamado Juan Manuel Benites se preciaba de especialista y trataba de justificar todo lo realizado.

Inundacion Catedral Piura

Sin mentiras ni eufemismos, se debería conocer lo que pasó

Una primera hipótesis sería que los más de 500 millones que se invirtieron antes del desastre fue una estafa total y no se hicieron los trabajos., La otra hipótesis está relacionado a los sistemas de alerta y de medición del río Piura. La imprecisión en los datos, demostró que el proyecto Chira Piura era incapaz de mensurar adecuadamente la masa de agua y más aún la velocidad de las mismas. Esta situación llevó a la exposición al riesgo de la población, que pudo llevar a consecuencias peores a las vividas.

Otra hipótesis estaría vinculada al represamiento del agua del río en la zona de la presa. Pudo abrirse las compuertas y esa situación habría dado más velocidad y densidad a la masa de agua que se desbordó en los espacios urbanos de Piura. Las diversas instancias tanto Nacional, como regionales ha callado respecto a las causas, las autoridades del Chira Piura han en hecho lo mismo y no se sabe lo que realmente sucedió, información que es importante para evitar que desastres de esta naturaleza se vuelvan a presentar.

Diagnóstico existente, pero acción limitada

Un elemento a tener en cuenta es que el año 2016, el Centro de Planificación Regional de Piura, concluyó el análisis prospectivo Piura al 2030, en el cual se anticipaba la vulnerabilidad de nuestra región ante fenómenos como el Niño y consideraba como un tema prioritario a trabajar” señala con mucha precisión el Director Ejecutivo del Centro de Planeamiento Regional, Aguilar Hidalgo. 

Puente Caceres Noche

La vulnerabilidad de Piura, se encuentra diagnosticada, lo que pasa que no se aplica

Adicionalmente si revisamos los instrumentos de planificación regional desde el año 2000 hacia adelante, en todo se resalta la vulnerabilidad de la región ante diferentes fenómenos, entre ellos, el Niño; incluso se indica programas y proyectos que deberían ser implementados para superar la vulnerabilidad, pero la falta de decisión de los líderes locales por un lado y el excesivo centralismo del Gobierno Nacional, han sido duras barreras para poder tomar acciones, en ese sentido, aunque débil planificación si existe, pero la acción ha estado siempre ausente” agrega la fuente. 

No son los únicos documentos que precisan sobre la vulnerabilidad de Piura. Post desastres de 1972, 1983 y 1998, existen trabajos suficientes para dar más importancia a la planificación. Una costumbre piurana es olvidar después de sucedido, este tipo de desastres. 

Autoridad de la Reconstrucción con Cambios

Un hecho que marcó el desastre, fue la creación de la Autoridad de la Reconstrucción con Cambios. De acuerdo a estudios del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, uno de los problemas frente al desastre, es la creación de nuevas instancias administrativas que en lugar de favorecer perjudican la atención de los damnificados y afectados. Es justamente lo que sucedió en el caso peruano; se dejó sin efecto las normas del SINAGERD y se dio paso a una nueva autoridad. 

Pablo de laflor

Pablo de la Flor, un funcionario totalmente incompetente

Se designó a Pablo de la Flor como Director Ejecutivo, un funcionario totalmente incompetente. Se dejó de lado en la parte propositiva a los gobiernos regionales y a los gobiernos locales. Solo se les tuvo en cuenta para que vía lluvia de ideas den cuenta de sus proyectos y se definió con criterio discrecional los proyectos que deberían ejecutarse para la etapa de la rehabilitación y para la reconstrucción propiamente dicha. 

Tras unos pocos meses de un actuar inadecuado, renunció Pablo de la Flor; fue cambiado por Edgar Quispe y esto mejoró en algo el funcionamiento de la Autoridad; sin embargo, la lógica de intervención es la misma, prevalencia de los Ministerios con funciones que corresponden al gobierno regional o a los gobiernos locales. Se puede decir, que la Reconstrucción ha permitido una recentralización del estado peruano. 

El congresista Hernando Cevallos Flores ha sido uno de los más agresivos en exigir eficiencia en la reconstrucción. Incluso una moción en contra quedó truncada por la crisis ministerial. Lo cierto, que el centralismo es el gran actor en toda esta lentitud. 

Las acciones de rehabilitación, prevención y reconstrucción

Para el gobernador regional Reynaldo Hilbck Guzmán, quien desarrolló un rol protagónico pero poco productivo en la etapa de pre inundación, en y post inundación; el proceso de reconstrucción se encuentra afectado por la ingobernabilidad y por el ruido político. Lo dice ahora y no lo dijo antes. Es la realidad, se podría aumentar a lo manifestado por el indicado funcionario el centralismo predominante en todas las etapas. 

Gobernador de Piura, realiza un balance un año después

En el proceso de rehabilitación, se evidencia en líneas generales que se viene reponiendo el riesgo. Es lo que se observa en la avenida Andrés Avelino Cáceres a inmediaciones de la urbanización Ignacio Merino. Se viene realizando una inversión sin ningún tipo de tratamiento pluvial para el lugar. De presentarse una lluvia similar se estará nuevamente inundando las familias que viven en el lugar, porque simplemente no se adoptó otro tipo de medidas. 

Respecto a viviendas en zonas seguras, se cree que vienen actuando de manera correcta; sin embargo, existe una dualidad entre lo que expresa la parte regional y las políticas de carácter nacional. Incluso se han presentado problemas con los damnificados y no se ha dado solución, quizá por la falta de planificación estatal y por la dualidad de las competencias que tiene el gobierno regional, el Ministerio de Vivienda y los propios gobiernos locales. 

Se ha demorado demasiado en la reconstrucción de la vía Panamericana y otras de carácter regional aún esperan su turno. En las principales ciudades, la rehabilitación para muchos se realiza sin planificación y en el caso de Piura, los trabajos se mezclan entre desvíos y huecos. Ha pasado un año, la destrucción es significativa, la recuperación lenta y todavía en un desorden sorprendente. 

¿Reconstrucción con Cambios?

Muchos hablaron con se buscaba realizar una reconstrucción con cambios. Lo cierto, que no existe ninguna acción que signifique un cambio en la forma de planificar y ejecutar los proyectos de rehabilitación y reconstrucción. Al contrario, se está reponiendo el mismo riesgo frente a eventos futuros. 

De igual manera, la reconstrucción ha demostrado que no existe un liderazgo regional y que el gobernador solo atina a reclamar presupuesto para ejecutar obras donde ellos sean la unidad ejecutora. No existe la convocatoria para un trabajo conjunto y de mayores sinergias con los alcaldes de la región, para fortalecer las responsabilidades y competencias de estas instituciones. 

Inundacion Ignacio Merino

En la avenida Cáceres de Piura, se viene reponiendo el riesgo y nada de prevención

Se ha comprobado igual una demasiada exposición y protagonismo de los ministerios y concentración de la inversión en estas instancias en desmedro de las competencias regionales y municipales. Este orden político y administrativo corresponde al Siglo XIX y debe ser ajeno, en la construcción de un país más funcional y más integrado, con división del poder en beneficio de la población.

¿En qué deberíamos enfocarnos?

Christian Requena ayuda damnificados

Regidor Christian Requena Palacios, aboga por el sentido humano de la reconstrucción

El regidor piurano Christian Requena Palacios y con justa razón enuncia algunas interrogantes con mucho valor "Los procesos lentos y burocráticos siguen vulnerando los derechos de la población. Me pregunto en que deberíamos enfocarnos en la reconstrucción post-desastre. ¿Debemos enfocarnos en personas o en lugares? La respuesta, sin duda, es menos binaria que la pregunta: hay que pensar en ambos. El problema surge cuando ignoramos que un lugar, como espacio habitado, usualmente implica un tejido social, lo que los científicos sociales llaman capital social, que es crítico a la hora de reubicar a un grupo de damnificados (léase: personas). Sin dicho tejido, una urbanización es solo un conjunto de viviendas carentes del sostén social y económico que supone una comunidad. Por tanto, considero que a la par de la reconstrucción material, debemos reconstruir la confianza de la población piurana".

Conclusión

Se cumple un año de la peor tragedia sufrida por los piuranos, queda para la reflexión lo sucedido antes del desastre, en y en el post desastre. Primero, el centralismo y la ausencia de sistemas de prevención influyen en la escasa capacidad de respuesta; segundo, el conocer los sucesos proveen los conocimientos para actuar frente a este tipo de hechos; tercero, se debe pensar en serio el desarrollo regional pensando en todo el territorio, sierra y costa, espacios urbanos y rurales, hombres y mujeres. Se debe planificar no por gusto, sino usando la planificación como una herramienta. Por último, contar con los expertos locales para mayor responsabilidades, lo que sucedió con ellos es un desatino total. 

Mirar lo que pasó para que estos hechos no se repitan

Diario El Regional de Piura