Quedaron en pelotas

Miguel Arturo Seminario Ojeda
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ERP/Miguel Arturo Seminario Ojeda. Hasta finalizar los años 60 del siglo XX, era muy común escuchar en Piura la expresión, “se quedaron en pelotas”, o “los dejaron en pelotas”, luego, poco a poco esta expresión se fue perdiendo en el lenguaje cotidiano, y hoy hasta parece que aterra a los más cucufatos, yo recuerdo haberla escuchado entre pobres y ricos, blancos y negros, y entre grandes y chicos de la manera más natural, como cuando se decía sobaco, y no axila.

Al respecto, hasta hoy la Real Academia de la Lengua Española nos dice que, dejar a alguien en pelota, o en pelotas significa:

Locución. verbs. coloqs. Quitarle o robarle todo lo que tiene.

Y, en pelota, o en pelotas

Locución. advs. coloqs. Desnudo, en cueros. U. t. c. locs. adjs.

De modo que sigue siendo correcto, que cuando a alguien le roban algo, lo dejan en pelotas; y si alguien está desnudo, siendo varón o mujer, está en pelotas, ya que se hace referencia a alguien que se encuentra desnudo, sin ropa o elemento que le cubra.

El origen de esta expresión estaría en el nombre de una prenda interior que usaban tanto hombres como mujeres en el siglo XVI y que recibía el nombre de “pelota”, luego se hacía referencia a hombres y mujeres medio vestidos, hasta que finalmente solo significa estar desnudo, o calato, y este significado se le da, solo a partir del siglo XVIII.

Y creo que figuradamente, cuando se deja en cero las arcas de una institución, por parte de las autoridades que la administraron temporalmente, también cabría que digamos, a tal o cual municipio, cooperativa, club o lo que corresponda, los dejaron en pelotas.

Hoy es posible grabar el habla cotidiana de las personas, porque podemos disponer de aparatos que permiten registrar las voces, como los celulares por ejemplo, registramos voces e imágenes, cosa que qué no se podía hacer normalmente en otro tiempo, porque no se contaba con esa tecnología, y la poca que había resultaba inalcanzable para las mayoría, sino, hoy tendríamos un registro sonoro de una Piura que ya no existe, salvo en el recuerdo de los que nacimos en esa región.