Don Isacc Humala y la renuncia de Ricardo Belmont Cassinelli

Editorial
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ERP. En campaña todo vale, expresa un adagio popular y justamente, las noticias que Nadine Heredia habría recomendado a su suegro Isacc Humala como candidato al Congreso en la nómina de Siempre Unidos, lleva a no creer respecto a lo que se dice y poner en tela de juicio la veracidad de las afirmaciones que realiza el candidato Ricardo Belmont Cassinelli.

Como se sabe Belmont renunció a la candidatura presidencial, con el argumento que se le pretendió imponer a Isacc Humala como cabeza de lista de Siempre Unidos por Lima. Esta organización, de acuerdo a lo que se conoce, no es una organización fuerte, no tiene un candidato que llame al electorado y en esta contienda, Ricardo Belmont no despuntaba como alguien con opciones y oportunidades.

Primero, es increíble la información por la solidez de Siempre Unidos. Como se sabe, primero para mantener inscripción se debe superar el 5% de los votos de los electores y esta organización más se encuentra en la posibilidad de perderla que de mantenerla. Si sus porcentajes son magros, no tendría representación parlamentaria.

El segundo aspecto tiene que ver con el candidato. Ricardo Belmont, tuvo su tiempo y su momento y no ha logrado reactualizarse en la política. Su actual candidatura, no superó nunca el 1% y eso dice bastante de sus posibilidades de ser un participante activo en esta contienda y su salida más honesta es la de la renuncia.

Por su parte, don Isaac Humala es bastante polémico y en un mundo variopinto como el nuestro, tiene los méritos individuales suficientes para formar parte de una lista congresal y no requerir la gestión de su nuera Nadine Heredia. Su condición de hombre de izquierda le pudo flanquear oportunidades en partidos que requieren personajes mediáticos para impulsar una campaña electoral.

Decir que Nadine Heredia intercedió por la candidatura de Isaac Humala simplemente no es creíble y más aún el “patriarca” como se le conoce al padre del presidente Ollanta, tiene recursos y méritos suficientes como para integrar cualquier lista congresal.

Lo gracioso es que se usa lo anecdótico, para no reconocerse las escasas posibilidades que se tienen para competir con éxito, y eso le ha pasado a Ricardo Belmont Cassinelli, quien en lugar de reconocer que su momento pasó, sale de la contienda, echándole la culpa a otro.