De Piura a Tailandia: la robótica en dos alumnos de 13 años

Reportajes
Typography
  • Smaller Small Medium Big Bigger
  • Default Helvetica Segoe Georgia Times

ERP. Dos alumnos de 13 años se divierten y revisan estructuras de lego y arman un robot en su aula especial. Usan más de 1200 piezas, ruedas, ejes, sensores de color y sonido, y motores Mindstomsr EV3. Están risueños, activos, hábiles; son alumnos como cualquier otro, en este caso del colegio San Luis Gonzaga de Piura, y dentro de poco viajarán más de 20 mil kilómetros a Tailandia para representar al Perú en un torneo mundial de robótica.

Ellos son Aarón Vences y Rodrigo Ponce de León, de tercero y segundo de secundaria, respectivamente, quienes practicaban robótica 12 horas semanales, pero desde que clasificaron al World Robot Olympiad (WRO) en setiembre pasado, lo hacen todos los días de 8 a.m. a 1 p.m. preparándose para asistir a la competencia en la ciudad de Chiang Mai, del 16 al 18 de noviembre.

Alumnos de robótica de PiuraAlumnos de robótica de Piura

En su aula especial, formada por tres mesas donde acomodan, identifican y clasifican las piezas y van construyendo el robot, estos chicos empezaron desde cero: con manuales construían aviones, autos o casas. El nivel de dificultad fue creciendo y ahora, bajo la guía de su profesor Edwin Llacsahuanga, quieren ser los campeones. Con la práctica, saben cada nombre de las estructuras.

Aarón, Rodrigo y Edwin forman el Equipo Elite de robótica piurana. ¿En qué consiste? Primero se diseña y construye el robot; luego viene la programación, es decir, la implementación del software desde una laptop que permite que el robot gire, avance o use sensores para determinadas pruebas básicas, como por ejemplo recoger una pelota y llevarla a un punto de la mesa. “Sin tener una estructura, el alumno debe idear el diseño del robot para resolver el problema. Así va aumentando la dificultad y desarrolla su destreza. En Tailandia, tendremos solo 2 minutos para hacer el desafío que el mundial exige”, comenta el profesor.

De pronto, reciben la noticia que faltaba: ya consiguieron dinero para su inscripción al World Robot Olympiad, WRO, materiales, alojamiento y pasajes de ida y regreso. La microfinanciera Caja Piura, entusiasmada por el emprendimiento, innovación e interés de los alumnos, decidió financiar su participación y apostar por el futuro de los jóvenes piuranos. “La innovación forma parte de los valores institucionales de Caja Piura. Estamos alentándolos para que puedan destacar en estas actividades. Caja Piura nace para apoyar el esfuerzo de las personas, para acompañarlos en la lucha cotidiana y qué mejor que a estos jóvenes, únicos representantes del interior del país en esta competencia internacional, lo cual nos llena de orgullo.”, explicó Javier Morante, gerente de Administración de la microfinanciera.

Para Aarón y Rodrigo, destacar en robótica no les hace distintos ni tener un don especial, aunque sí esforzarse en matemática, programación del Mindstomsr EV3 o investigación propia. Aarón y Rodrigo quieren ser ingenieros y especializarse en temas vinculados a la mecatrónica, no tienen dudas. Edwin Llacsahuanga es ingeniero y especialista en robótica con más de 8 años de experiencia. Nunca pensó ser docente y no imaginó que este oficio lo llevaría hasta Tailandia.

El Equipo Elite de robótica piurana ha sido capaz de crear, por ejemplo, un prototipo de robot que selecciona limón por tamaño y color. Su práctica les hace ver que pueden resolver problemas industriales a largo plazo en su región, es solo cuestión de seguir estudiando, innovando y ganando experiencia en torneos. “Podemos ayudar en la medicina, en la agricultura”, coinciden los alumnos.

“Sabemos que la tecnología juega un rol importante en las actividades de nuestra vida, por ellos estamos alentando a Rodrigo y Aarón para que puedan destacar en estas actividades de mucha exigencia, estamos seguros de que ellos van a lograrlo”, afirma Morante, muy seguro de la apuesta responsable de la microfinanciera.

“La idea es resolver problemas del día a día, introducirlos en la tecnología y mostrar cómo es la vida real a través del juego”, explica el profesor Edwin. En el país asiático deberá guiar a sus alumnos en el diseño, construcción y programación de robots para resolver retos que ameritan creatividad y rapidez.

La robótica de Piura se impondrá en Tailandia. Y los tres tendrán, como sus robots, 1200 opciones para ganar.

Esto es fácil, divertido, estás con toda la tecnología – sonríe Aarón.

Diario El Regional de Piura