Piura: turismo de sol, playas y mucho más en el extenso litoral de la región

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ERP. Piura es una región muy diversa; a través del tiempo su vocación productiva ha fortalecido varias actividades económicas y entre ellas la referida al turismo de sol y playas, gracias al litoral que le da continuidad a las existentes en el departamento de Tumbes, se une con las del distrito de Máncora, avanzando más al sur con Los Órganos, Lobitos, Talara, Paita y sechura.

Las características de la geografía nos combinan las playas de arena, con los acantilados del distrito de Máncora, Los Órganos y Lobitos; la actividad pesquera de las caletas que le dan vida al litoral gracias a la diversidad de recursos marítimos. Permite de igual manera generar oportunidades económicas para muchas personas que dominan la gastronomía con especies locales. 

Es el caso de las caletas de Máncora, Los Órganos, El Ñuro, Cabo Blanco, Lobitos, Colán entre otros, donde encontrarse con el mar, no solo es mirar la inmensidad del mismo, su atardecer prodigioso, sino igualmente saborear la exquisiteces de sus platos locales. 

Las aguas entre Máncora y Los Órganos, su temperatura han permitido no solo atraer al turismo internoy del exterior; también es un lugar de aparcamiento de ballenas que con su desplazamiento muestra la grandeza de la naturaleza y la convivencia con el ser humano; e igual se podría decir del Ñuro, donde las tortugas verdes juegan con los seres humanos en un espectáculo de prodigio. 

Aún se mantiene en su atractivo Cabo Blanco, lugar de inspiración de Ernest Hemingway y otros visitantes quienes encontraban en el silencio y el misterio la concentración para salirse del ruido e inspirarse para sus creaciones futuras. El acantilado y el mar, era ese binomio que aún con el ruido de las olas, seguía inspirando y complementándose con la pesca marina de alta mar. 

Cabo Blanco, Maravilla Regional de Piura

La gente vive apacible en las caletas y salen en horas nocturnas a la pesca y retornan en la mañana. Muchas veces es el duelo entre el hombre y los lobos de mar; cuando logran ahuyentarlos la pesca será del hombre, cuando el lobo se impone le resta las posibilidades de una buena pesca, encorajina al pescador, arremete con su furia y desesperación, para encontrarlos después varados en algún lugar de la playa. 

En las partes pobladas, la población es elocuente y amigable. Los turistas pueden encontrar la conversación animada y la alternancia entre culturas diferentes cuando son turistas extranjeros. A través del tiempo han construido esas capacidades para entender la valía de estas presencias. Saben compartir los conocimientos logrados en la navegación marítima, en la pesca y en la gastronomía. 

El surf es quizá el deporte de mayor reconocimiento y que identifica a la provincia de Talara. Entender qué época es la más propicia para su práctica es un ritual. Cabo Blanco es el preferido por tener una ola espectacular para los practicantes de este deporte; pero igualmente se observa en Lobitos y solo como práctica de entretenimiento y diversión en Máncora y Los Órganos. 

Muchas veces enigmático y peligroso, el litoral piurano tiene sus misterios y sus encantos propios de sus particularidades. Lo vemos en la conjugación de olas y cerros de piedra que se ramifican por el océano. Yacila es el prototipo; sin embargo, cuando mucho más se aleja de los centros poblacionales se encuentran espacios y combinaciones que solo se valoran cuando se conocen. 

Entre Yacila y Sechura, se tiene un litoral mucho más atractivo, de una belleza natural que se extiende en policromías entre el anochecer y el amanecer, entre la elevación y el nivel del mar, dejando vacíos sorprendentes cuando baja la marea. Se puede pescar y sin duda la concentración permitirá distraer y entretener cada momento. Se conoce poco y el acceso es mucho más difícil, pero no por eso deja de ser acogedor. 

Sechura tiene playas abiertas a los piuranos y caletas de gran producción. Se alternan la pesca artesanal, industrial y la producción de concha de abanico. La actividad minera no metálica, le ha dado más dinamismo; sin embargo, la vida es un espejo de la Piura de ayer con sus tradiciones y las nuevas migraciones; en la parte alta, se tiene un bosque que quizá se conozca en el mapa, pero hacerlo vivencialmente es la constatación que el paraíso también es piurano. 

Esta es una mirada rápida del litoral piurano. Una política promocional podría llevarlo a convertirse en una alternativa para miles de turistas del Perú y el extranjero que gustan de lo novedoso, de lo natural y de lo sorprendente. Falta políticas, falta conocimiento, falta creatividad.

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Diario El Regional de Piura

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