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Dom, Feb

Ana Estrada Ugarte ya puede decidir morir dignamente

Editorial
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ERP. Después de seguir un largo camino que incluyó una sentencia de la Corte Suprema de la República, Ana Estrada Ugarte, una psicóloga que fue afectada por una enfermedad degenerativa ya puede decidir morir con dignidad como era su deseo. EsSalud, aprobó finalmente el protocolo que permitirá decidir cuando ella así lo decida dar por culminados sus días.

Ana Estrada a la fecha tiene 47 años de edad y gran parte de su vida, la ha pasado postrada en una cama, perdiendo día a día capacidades y dependiendo de otros para su atención personal, evidentemente, su enfermedad es degenerativa y no existe la posibilidad médica para salir de la enfermedad. En tal sentido, casi 3 años después de la sentencia que le reconoce su derecho de morir dignamente, se aprueba el documento final que habilita su petición.

El emblemático caso de Ana Estrada, tuvo una vía judicial que culminó con una sentencia que le reconoce decidir respecto a morir dignamente, considerando que constitucionalmente no se encuentra el derecho tácito que la ampare; después de una dura lucha legal se logró que la Corte Suprema le declare favorable su pedido, sobre todo por los argumentos a su favor, que tiene que ver con sus condiciones físicas, psicológicas y fisiológicas.

Para la aplicación se requería el protocolo respectivo, el mismo que correspondía elaborar y aprobar EsSalud, después de desentendimientos legales, finalmente la Entidad accedió a las dos objeciones que se mantenían irresolutas, una de ellas que se realice mediante un médico no objetor y que lo decidirá la propia Ana Estrada y el segundo evitar que haya otra evaluación psicológica.

Ana Estrada, por la enfermedad degenerativa que sufre no se vale por si misma, lo que hace imposible su recuperación, en tal sentido, en su planteamiento legal abogó para que se le permita se le aplique la eutanasia, marco jurídico que no existe en el país. De acuerdo a especialistas, la norma es única y exclusivamente para ella, pero de alguna manera abre el camino para resolver un tema muy sensible.

Los médicos no objetores, los que deberá definir EsSalud, serán aquellos que admitan una salida de esta naturaleza y por ende que evite los sufrimientos de una persona que está signada en esas condiciones a mantenerse convaleciente en su cama y depender de terceros para sus necesidades básicas. Estos elementos y otros, fueron analizados para reconocerle en su momento el derecho que tiene a morir dignamente.

Con esta decisión oficial, corresponde a Ana Estrada en su discrecionalidad decidir la aplicación de su derecho reconocido por el Estado peruano.

Siempre existirán reticencias para entender esta petición que tiene casos emblemáticos sobre todo en España con lo que sucedió con Ramón Sanpedro, quien finalmente decidió él mismo y sin autorización estatal dar por culminados sus días o como en el caso de Colombia, país que decidió en su momento despenalizar el suicidio asistido para personas con enfermedades graves o incurables.

Existen casos graves e incurables cuyos pacientes son sometidos a las peores condiciones humanas, esperando que el sino ponga fin a esa vida y en la mayoría de países no existe norma alguna que legalice una decisión extrema, con el presente caso, es una ventana a tener en cuenta y que ojalá se legisle para todos y se eviten en centenas de personas el sufrimiento irreversible cuando enfrentan enfermedades irreversibles.

Diario El Regional de Piura
 

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