El meteorito que se nos viene

Nelson Peñaherrera
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Por: Nelson Peñaherrera Castillo. Para quienes leen mi columna el domingo que se publica, deben saber que el presentador de radio Esteban Lijap anunció para su programa de la fecha que abriría el teléfono a la docena y media de candidatos y candidatas a la alcaldía por la provincia de Sullana para hacerles una suerte de examen al aire: cómo resolverías una cuestión cotidiana de nuestra comunidad, parece llamarse la dinámica.

En principio, ésa sería la noticia, pero lo que más me llamó la atención fue el comentario nada disimulado que el buen Esteban incluyó en su anuncio mediante su cuenta en Facebook: desconfiaba que los interpelados y las interpeladas salieran sin rasguño alguno de las cuestiones a plantear.

Viniendo de un ciudadano y líder de opinión con mayor experiencia como el profe Lijap -a quien aprecio muchísimo-, el atisbo de desconfianza indiscriminado me puso todos mis pelos (todos absolutamente todos) de punta, al extremo que estoy alucinando el día de la votación frente a mi cédula sudando frío. ¿Le marco a uno o a una, o mejor le hago una equis a toda la cédula? ¿Cómo la riego menos?

Lamento decir que Esteban no está exagerando. Que me trolee la fanaticada que está metida en las campañas, que la verdad me interesa un comino. Si sueno soberbio, lo siento, pero es que nuestros políticos y nuestras políticas se han devaluado tanto, tanto, tanto, que incluso su sola mención para la ciudadanía no fanatizada puede producir desde recelo hasta choque anafiláctico. O sea, no te le acerques porque podrías terminar edematizado, lo que no es tanto riesgo si es que aún crees en el poder de la timolina. El riesgo sería que te lleven a algún establecimiento de salud pública, y fuiste.

Por cierto, hay por ahí una jaladera de pelos por una candidata que parece haber aparecido en una campaña de salud a la comunidad, una noticia emanada de una entidad a la que acusaron de irrogarse el milagro cuando fue obra colectiva, un estado de Facebook que desapareció al mejor estilo de Hechizada, el pedido para que castiguen a una especialista... en fin, otro drama Sullana-style que podría resumirse en "si dices algo, yo digo el doble". Sigamos.

La devaluación de nuestros políticos y nuestras políticas me recuerda otro estado de Facebook, esta vez de mi colega César Rivas, quien citaba haber escuchado como nuevo insulto adolescente la expresión "hijo de congresista". O sea, ni siquiera quienes votarán en un lustro más tienen el mejor concepto de nuestros tomadores y tomadoras de pelo, digo de decisiones.

¿Consecuencias? Una apatía del tamaño de Júpiter y una indiferencia solo comparable en dimensiones a la Vía Láctea.

¿Culpables? Nuestros propios políticos y nuestras propias políticas.

¿El error? A ver, siéntense bonito porque aquí vamos:

* Prometer cosas tan difusas que la ciudadanía ha quedado molesta y confusa: el oro y el moro como oferta electoral sin considerar si hay plata o personal para ejecutarlo, y no porque pequen de soñadores sino de impresionantes tirando a mentirosos. Y la mala maña persiste; basta con revisar planes de gobierno para encontrar cosas tan gaseosas que ponen al conejo Bugs como alguien tan real, tal cual tú o yo. Así de mal estamos.

* Guerra cochina tirando para tóxica: Parece que un mal de toda campaña es aguantarnos las tonterías que se dicen todos los contrincantes, y esos escudriños a sus vidas privadas para extraer cosas que pueden ser verdad o mentira como medida moral de un pueblo que es tan o más pecador como de quien se habla, con la cobardía que asegura el anonimato. Definitivamente, una ausencia de creatividad (lo que le da la razón a Lijap) que prefiere la diatriba (si no saben lo que significa, busquen en el diccionario) al debate inteligen..., bueno lo dejamos en debate, de argumentos. en castellano: las olas de vinaza son Chanel Number Five al costado de sus panfletos.

* Burocracia aumentada, capacidad reducida: Uno de los males que acompaña a toda nueva gestión es el incremento de la planilla de trabajadores, no porque sepan bien qué hacer en su puesto de trabajo sino porque se deben pagar favores de campaña. Lo grosero es que cada gestión nueva se queja que tiene menos recursos sean propios o asignados, pero igual revienta la caja metiendo más personal, o simplemente mete personal y comienza a deberle plata. Y se vienen las huelgas justo en sectores críticos para la comunidad, como la limpieza. Ni hablemos de la maestranza, pues con menos plata, ¿de dónde sale para pagar el mantenimiento de ningún vehículo? A menos que se copien el troncomóvil de los Picapiedra para desplazar, por ejemplo, al Serenazgo. ¡Yabadabadú!

* Lo que la Naturaleza no otorga, Wikipedia no lo ofrece: Como lo comenté años atrás, hay candidatos y candidatas que si saben que la provincia se llama Sullana ya es un logro supremo. El problema viene cuando deban manejar información más en detalle, y comienza el crujir y rechinar de dientes. Con decirles que algunos ni siquiera saben que tenemos dos distritos cuyos nombres no son homónimos de sus capitales. ¿Y si mejor postulan a la alcaldía de Pueblo Paleta? ¡Pikachú, yo te elijo!

Producto Tarado Interno: Ya si no saben las curiosidades geográficas provinciales, menos van a saber un perejil (con respeto de los perejiles) de los indicadores económicos, demográficos, coyunturales macro de la provincia. ¿Y si Esteban mejor les pregunta sobre quién metió el primer gol a Dinamarca en la Copa Mundial de la FIFA? ?Ah, no se pasen! No me digan que no se la saben.

* ¿Algún chamán en la audiencia?: Asumo que el combatiente mayor irá al estudio de la radio con su blíster de Válium para ir tomando de a pocos, claro está, si las candidaturas autorizan que sus representantes se sometan al cuestionamiento al aire, lo que me parece una genial jugada: si apagas tu teléfono, pierdes; si contestas alguna estupidez, pierdes; si reaccionas mal, pierdes; si desvías la pregunta, pierdes; si ordenas un ataque troll, pierdes.

* ¿Postulantes a gobernación regional o a la escuela de Arte?: Y como mal de muchos, consuelo de tontos, tal cual lo mencionó la periodista Teo Zavala en su cuenta de Facebook, las candidaturas regionales también hacen goles a las nubes en un renglón sí y otro incluso. Ella asegura que el verbo preferido de todas las campañas es "diseñar ésto o aquéllo", o sea, que no tienen ni una mugre idea de cómo van a resolver los problemas de Piura, y cuando el foquito se les enciende, no dicen de dónde saldrá el billete para financiar sus sueños de una noche de... de... ¿de qué diablos están hechos sus sueños, ah?

Ni modo, gente. Así las cosas, tendremos Halloween adelantado el día de elecciones. ¿Y si juntamos a San Judas Tadeo, Buda, Olorun, Shiva, Zéus,Thor, Apu Kontiki Wiracocha y Mec-Non, será posible el milagro de una gestión municipal del siglo XXI?
¡Auxilio! ¡Quiero a mi mami!

(Opina al autor. Síguelo en Twitter como @NelsonSullana)