fbpx

¿Y por qué no pensar en un eje turístico rural Cruceta-Malingas?

Nelson Peñaherrera
Typography
  • Smaller Small Medium Big Bigger
  • Default Helvetica Segoe Georgia Times

Por: Nelson Peñaherrera Castillo. A raíz de un reportaje que coproduje hace exactamente dos años sobre Los Peroles de Las Palmeras de Yaranche (distrito de Tambogrande), donde además grabé el piloto de un programa de corte turístico, una persona me contactó para conocer el lugar y me invitó a que le acompañe, a manera de tener un guía que le amplíe lo que había leído y visto en mis redes sociales: ¿quién dijo que lo que uno publica no se lee?

Para quienes nunca han ido, acá en Piura llamamos peroles a esta especie de pequeñas fuentes, que, debido a la acción erosiva del agua cayendo en cascada, termina excavando y puliendo piscinas o albercas sobre la roca viva, las que, junto al bosque seco o húmedo, o área agrícola circundante, son un bello paisaje para apreciar y capturar en foto, pintura o video, además de disfrutar nadando o simplemente sumergiéndose dentro del agua en modo relajación o meditación.

los peroles 3

[Los Peroles de Las Palmeras de Yaranche: http://www.factortierra.net/2018/0323/ ]

En el caso de los peroles de Las Palmeras de Yaranche, son parte de un interesante circuito turístico que se integra al pueblo de Tejedores, la cabeza administrativa de ese sector, donde están también el Puente de las Lisas, el bicentenario algarrobo rey de Carrizalillo y el hermoso caserío de Miraflores, ya en la base de la Cordillera de los Andes.

[Esto es Tambogrande: Tejedores (español): https://www.youtube.com/watch?v=nz5tqyzh0tY ]

Pero el caso de Las Palmeras de Yaranche es, quizás, uno de los pocos en los que la organización comunal ha potenciado un espacio paisajístico natural en un atractivo turístico que comienza a ser visitado por gente que ya no es solamente tambograndina o hasta piurana.

Durante la ‘escapada’ que hice el primer viernes de marzo, llegué a conocer a una señora que llegó desde el Callao, en el centro del Perú, y cuando lanzamos la versión inglesa del reportaje en marzo de 2018, tuvimos reacciones favorables en Twitter desde Alemania, aunque gracias al caso Tambogrande (1999-2005), la zona ya ha recibido visitantes europeos de manera esporádica desde 2000, cuando fue la primera vez que lo conocí.

peroles de yaranche

Como decía, la llamada Zona Turística es un ejemplo de organización comunal exitosa, en la que hay un comité ad-hoc que administra el acceso, reinvierte las ganancias en la limpieza y mantenimiento del sitio, ha intervenido el lugar con arquitectura mínima para brindar algunas comodidades al visitante (como espacios para comer, baños, vestidores y hasta un mirador), y conserva la seguridad en coordinación con la Ronda Campesina local, al punto que tú puedes dejar tu mochila y tus sandalias en la orilla, te metes a bañar, y, cuando sales, las encuentras intactas ahí donde las dejaste: “La gente del campo es honrada”, me comentó la persona a quien acompañé. El caso es que cada vez que regreso, las cosas van mejorando de a pocos.

Otro ejemplo de organización comunal exitosa ofreciendo servicios al turismo es el Ñuro (distrito de Los Órganos), donde los pescadores locales le ofrecen al visitante la hermosa experiencia de nadar junto al muelle con una comunidad de tortugas marinas, las que un buen día decidieron formar su hogar ahí, y, en lugar de ser exterminadas o espantadas, se convirtieron en una especie de socias comerciales de la comunidad humana. Resultado: la experiencia es famosa a nivel nacional e internacional, además de una hermosa lección sobre por qué debemos proteger el medio ambiente de este planeta. Si no, que lo diga Fher, el vocalista de la banda mexicana Maná.

Y, aunque entre Las Palmeras de Yaranche y el Ñuro hay apenas 200 kilómetros de distancia (o cuatro horas y media en auto), las diferencias son evidentes.

Para comenzar, el éxito de El Ñuro viene por arrastre de la popularidad del circuito de playas de la provincia de Talara. De hecho, está justo al sur de Punta Veleros y Vichayito, y al norte de Cabo Blanco, que se han venido construyendo fama comenzando la segunda mitad del siglo pasado, gracias a Ernst Hemingway (y su famosa novela “El viejo y el mar”) y el surf, además de tener una conectividad vial estratégica al estar casi pegadas a la Carretera Panamericana de la Costa (que une a Piura con Guayaquil).

muelle de El Nuro

Las Palmeras de Yaranche se está haciendo popular por peso específico propio, pero sigue estando aislada en la práctica en tanto emprendimiento turístico, al punto que la carretera que la conecta con Cruceta, la zona urbana más cercana, sigue siendo una trocha afirmada, lo que significa que si llueve fuerte, se estropea y hace imposible llegar. Y estamos hablando de once kilómetros en riesgo, los que recién se conectan por una pista afirmada de un kilómetro y medio a la Carretera Panamericana de la sierra (que conecta a Piura con Quito).

La experiencia de El Ñuro es cuatro veces más cara que la de Las Palmeras de Yaranche, especialmente en verano, cuando es temporada alta. Dicho sea de paso, y pensando en un turismo mochilero, ése que sabe apreciar mejor las maravillas de la Naturaleza, con la tercera parte de lo que implica una experiencia completa en el Ñuro (transporte, alojamiento, alimentación), se tiene una experiencia en Las Palmeras de Yaranche.

Aunque también diremos que la infraestructura de servicios al turista alrededor de El Ñuro es mucho mejor y más diversa que la de Las Palmeras de Yaranche, lo que incluye la visión turístico-empresarial, que está más marcada en el primer destino que en el segundo, al punto que todos quieren tener parte en la cadena de valor, cosa que en Tambogrande todavía no termina de calar en operadores como hospedajes, servicios de restauración o transporte.

Y solo para acabar las odiosas comparaciones, la injerencia política es inversamente proporcional al nivel de mercadeo privado en El Ñuro, que es alto, mientras que en Las Palmeras de Yaranche es todo lo opuesto, al punto que hasta un oficial de la Policía Nacional, como lo conté alguna vez en esta columna, quiso armar su leguleyada para apoderarse del lugar, sin éxito hasta donde pude saber.

los peroles 2

Sin embargo, la proyección de Las Palmeras de Yaranche sigue siendo altísima, y eso es, en gran parte, producto de esa organización comunal basada en la confianza, el respeto, el orden, la amabilidad y la conservación de la cultura local. Si las disputas entre las municipalidades de los centros poblados Tejedores y Cruceta cesaran, la posibilidad de una mancomunidad turística sería beneficiosa para mucha gente que, por ahora, depende de la agricultura y en menor grado de la ganadería. Y, de hecho, para que el modelo funcione, deberían integrar a Palominos y Malingas.

Y yo diría que, soñando un poquito más, podrían meter a El Partidor (distrito de Las Lomas), CP-3, Valle de los Incas y todo el distrito de Chulucanas (provincia de Morropón), o sea casi todo el valle de San Lorenzo; pero, por ahora centrémonos en el eje Cruceta-Malingas.

Su principal hilo integrador es la carretera que sale de Cruceta, corre por todo el canal Tejedores, pasa por 23-5, llega a Palominos y se encuentra con la carretera Tambogrande-Chulucanas a través de Cruce de Vega, de donde se pasa a Malingas, lo que hace prioritario el puente que la autoridad local viene pidiendo sobre la quebrada de San Francisco.

Un hilo vial alternativo podría beneficiar directamente a Las Palmeras de Yaranche desde la vía que la conecta a Cruceta, llevarla a Carrizalillo, donde hay una carretera asfaltada que la conecta con Cerro de Leones (y que algunas personas dicen, en son de broma, solo sirve a las cabras), avance por Totoral Alto siguiendo el canal Malingas y pueda tener dos ramales, uno por Monteverde Alto y el otro por Guaraguaos Alto (donde hay petroglifos), hasta llegar al Centro de Servicios Malingas y seguir a Chulucanas evitando la quebrada de San Francisco. Esta opción es ideal mientras no se construya el puente sobre ese curso de agua.

Solo en posibilidades turísticas, lo que permitiría sustentar la rentabilidad de la vía, hay que decir que la zona las tiene tanto en lo vivencial, lo arqueológico y hasta el turismo de aventura, sin olvidar lo puramente paisajístico o ecológico. Como vengo diciendo por acá, al menos la intención en Malingas es incorporar el aspecto turístico como un eje de desarrollo alternativo al agropecuario. El resto sería asunto de mercadeo diferenciado para público internacional (invitación a visitar) y local (educación para conservar)

Y yendo más allá aún, el modelo de organización comunal de Las Palmeras de Yaranche puede replicarse perfecta y exitosamente en el resto de las localidades a lo largo de este eje, el Las Lomas-Chulucanas, que, realmente, está siendo subaprovechado, porque allá, en la capital regional de la cerámica hay otros ejes que nadie está considerando, como el que la conecta con Frías (que pasa por la comunidad de Palo Blanco además de las de el Naranjo y Chililique, y que sigue como carretera afirmada), Piura La vieja, Huápalas y La Encantada (donde realmente se hace la artesanía que se vende en Catacaos), cerro Vicús, El Cincuenta y el no menos famoso Yapatera, que se conecta a Tambogrande vía Paccha.

Todo este nodo al centro de Piura tiene tantas posibilidades de desarrollo turístico como el del litoral, comenzando por un precio más bajo (lo que no significa de menor calidad), que lo hace competitivo. Pero, ¿de qué depende todo? De organización comunal exitosa.

Y lo mismo tiene que suceder con otros lugares con potencial (que no conozco directamente, pero que tengo buenas referencias), como el circuito de playas de Paita, el de Sechura, la zona del desierto, la Meseta Andina, Montero, el valle del Chira, las rutas de peregrinos a Ayabaca, la zona de páramos y bosques de neblina… en fin, resulta que todo el departamento tiene potencial.

Las Palmeras de YAranche parece haber encontrado la receta: ¿por qué no se la piden y la mejoran? Apuesto que será la mejor decisión que tomen. ¡Ah! Y, por cierto, me encantó la idea de servir como acompañante turístico, o mejor… productor de experiencias.

[Las fotos de esta columna son de Marco Flores, Marco Paulini y Claudia Samaniego, y son parte del Archivo FACTORTIERRA. Opina en tus redes sociales usando el hashtag #columnaNelson]

Diario El Regional de Piura

Pristina 255

Aviso de publicidad